La presión de los pesos pesados de los demócratas, como Barack Obama o Nancy Pelosi, ha logrado que Joe Biden se retire, por fin, de la carrera presidencial. Y ha hecho bien. Porque se mostró desorientado y torpe en el debate televisivo con Donald Trump. Según todas las encuestas, perdió por goleada y esos mismos sondeos confirman que eran escasas las posibilidades del candidato demócrata de vencer en las elecciones de noviembre. Si no se hubiera retirado a tiempo, la vuelta del candidato republicano a la Casa Blanca parecía ser inevitable.
Por ese motivo, Barack Obama ha intervenido para aconsejar a Biden que “debe reconsiderar seriamente su futuro”. Porque un nuevo Gobierno de Trump supondría una catástrofe para Estados Unidos y para el resto del mundo.
Todo apunta a que la actual vicepresidenta Kamala Harris podría ser la sustituta de Biden. Es inteligente, tiene carisma y experiencia política y ha supuesto el mejor apoyo político de Biden durante su mandato. Y, en caso de salir victoriosa, se convertiría en la primera mujer, además negra, en ocupar la Casa Blanca. Supondría un hito histórico.
Donald Trump no sólo acogotó a Joe Biden en el debate en televisión. El intento de asesinato sufrido ha incrementado notablemente sus posibilidades de victoria electoral, según todas las encuestas. Pero la aparición de un nuevo candidato demócrata podría frenar la llegada del líder republicano a la Casa Blanca.
Era la última baza para evitar la vuelta del líder republicano a la Presidencia norteamericana. La última baza para impedir que Trump gobierne de nuevo Estados Unidos con las consabidas consecuencias como degradar los derechos humanos en su país, abandonar la colaboración política, económica y de seguridad con Europa y pactar en colaboración con Putin una suerte de tratado de paz, que supondría la victoria de Rusia sobre. Ucrania. Pero el nuevo candidato será un serio obstáculo para la victoria del líder republicano. Se trata de una buena noticia para el partido demócrata y, quizás también para Estados Unidos y el resto del mundo.