EL IMPARCIAL | Domingo 16 de noviembre de 2008
El cardenal Antonio Cañizares, actual arzobispo Primado de Toledo, será nombrado prefecto de un Dicasterio Vaticano en los próximos días. Recientemente, el cardenal Cañizares ha pronunciado una conferencia en la presentación del Décimo Congreso Católicos y Vida Pública que organiza el CEU y todos piensan que esta puede ser su última aparición en un acto oficial en España antes de su partida a Roma. Pero, como ya se sabe, "lo que a Roma va, Roma lo devuelve", por eso se piensa también que será un viaje de ida y vuelta y que dentro de tres o cuatro años, cuando el cardenal Rouco deje, por haber cumplido los 75 años, el Arzobispado de Madrid, sea Cañizares quien recoja el testigo en la capital de España.
También se preparan otros nombramientos, pues hay bastantes sedes vacantes, y al de Juan José Asenjo, que ha pasado de Córdoba a Sevilla como arzobispo coadjutor, es decir que el Cardenal Amigo ya tiene sucesor impuesto, seguirán el de Carlos Osoro, que pasa de Oviedo a Valencia, y el de Ricardo de Blázquez, de Bilbao a Toledo.
Los que tienen "insufiencia mitral", es decir, aquellos que desean ser obispos, se quedarán si la soñada poltrona, mientras otros nuevos nombres saldrán para Alcalá, Jérez, Córdoba y Guadix.
Uno que está pendiente de un hilo es Reig, obispo de Cartagena-Murcia, que sigue empeñado en su guerra particular con José Luis Mendoza, presidente de la Universidad Católica de Murcia. Hay quien da ya a Reig como amortizado y situado en un "puestilllo" en el Vaticano.
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