Así lo ha hecho en una rueda de prensa que ha ofrecido desde la sede del partido, en la que ha reiterado la "vergüenza" y el "horror" que le ha generado esta operación, de la que ha responsabilizado nuevamente al entonces director de comunicación, Tolo Moya.
Ha asegurado que si ha tardado tanto en comunicar esta decisión es porque ha estado enfermo de covid-19 y que, en cualquier caso, le parece que "la dirección política del partido se ha comportado de manera inicialmente correcta".
No ha entrado a valorar si le parecen suficientes los cuatro expedientes abiertos por la organización a raíz de este caso: "Para mí esto está cerrado", ha dicho.
Maragall también ha querido separar el funcionamiento orgánico de ERC del horizonte político que representa y ha afirmado que sigue con ganas de "contribuir a fortalecer el proyecto y hacerlo exitoso".