En estos días se viene festejando de forma ostentosa el día del Orgullo Gay, reivindicando los derechos de estos colectivos felizmente consolidados desde hace varias décadas en el mundo occidental.
Dado el auge alcanzado últimamente de los partidos radicales de la ultraderecha y en la que tratan de inculcar una doctrina homofóbica denunciando que la homosexualidad no tiene una base orgánica y por consiguiente científica, y en la que consideran que su etiología se sustenta en una exacerbada neurosis autocompasiva; es evidente las manifestaciones del orgullo Gay luchando con la preservación de estos derechos adquiridos.
Las mayores cotas de poder de las ultraderechas presentes en los gobiernos de los países europeos y CONSOLIDADAS (Italia-Hungría-Polonia-República Checa y Finlandia) En fase de conquista (Francia- y varios Länders alemanes). Además y salvo sorpresa de última hora, todo parece indicar la reelección de Trump que influirá de forma decisiva en la reducción y en algunos estados, la anulación de los derechos de los colectivos LGTBI.
En España y desde que se creó el Ministerio de Igualdad, existe una protección legal a las victimas de la discriminación racial- a los delitos de odio por Homofobia- Violencia de Género con un presupuesto concedido de 600 millones de euros. En estos días, los periodistas avezados en estos temas, especulan sobre las irregularidades cometidas en el Instituto de la Mujer, institución adscrita al Ministerio de Igualdad, y de como su directora Isabel García ha obtenido 64 contratos municipales para atender a los Puntos Violetas, donde presuntamente han hecho un uso deshonesto de los fondos asignados.
Somos muchos los ciudadanos que respetan vuestras libertades individuales con las celebraciones del Orgullo Gay. Pero también hay que tomar conciencia, de que el Gay Pride, no solo es sinónimo de festejo y lentejuelas, es igualmente ser reconocidos como: destacados estudiantes universitarios, hábiles trabajadores en las distintas actividades, modelos de artistas, escritores como Eduardo Mendicutti, Álvaro Pombo, hoteleros como Kike Sarasola, poetas como García Lorca, ejecutivos de empresas internacionales como Rick R. Suárez Presidente de Astrazeneca, Salma Barquín Jefa de regulación de mercados ENDESA, Violeta Fabé, Managing Director cuentas globales de TELCO, en definitiva luchar por conquistar un yo social como cualquier ser humano.
Resulta muy conveniente no solo tener la convicción personal de lo que somos en la sociedad, también resulta necesario contemplarlo desde la atalaya de la Historia donde puedes tomar mayor perspectiva con el análisis y estudios de las civilizaciones y diferentes culturas, de tal suerte que nos ilumine ese enorme Calidoscopio que une océanos, mares y firmamento que conforman un prisma triangular que refleja las imágenes translúcidas (Bellas y oscuras) de nuestra existencia.
Jacques Monod el gran biólogo francés nos dejó escrito en su obra “El Azar y la Necesidad” que cualquier persona de las miles de millones que pueblan el mundo que nos rodea, es doblemente única, tanto por la individualidad de su colección cromosómica, como por la propia aventura personal. Nos quiso transmitir que el azar es consustancial con nuestra subsistencia , no solo en el momento de nuestra concepción, que relacionaba como parte fundamental de la concepción orteguiana de las circunstancias, donde nadie elige el seno de la familia donde va a nacer, crecer, ni su tipo de raza, así mismo si la sociedad donde desarrolla tus primeros pasos de la infancia es famélica o de una abundancia económica. Finalmente nos aleccionaba de que los individuos poseen mecanismos intelectuales y virtudes como la Voluntad que bien ejercida, le permite sobreponerse y elevarse al medio que le rodea, cambiando un destino aciago en sus comienzos, por un brillante futuro, y todo ello es el resultado y el fruto de la Necesidad.