AL AIRE LIBRE

TRAMPAS ELECTORALES EN VENEZUELA

Luis María ANSON | Lunes 29 de julio de 2024
Durante un despacho en La Habana, Fidel Castro le dijo a Hugo Chávez...

Durante un despacho en La Habana, Fidel Castro le dijo a Hugo Chávez:

-Tras la caída del muro y la rendición de la Unión Soviética, el comunismo en América solo sobrevivirá si convoca elecciones.

-Pero ¿y si se pierden, comandante? -preguntó Chávez.

-Es que no se pierden. Si se pierden, se manipulan -concluyó el dictador cubano.

En Venezuela la oposición ganó la Asamblea y el chavismo se inventó incluso una nueva Asamblea. Allí donde el comunismo se instala, las elecciones están sujetas a todas las trampas posibles. La moral democrática cree deleznable el engaño electoral. La moral comunista considera una obligación hacer trampas para desmontar el capitalismo.

Falta información sobre lo ocurrido en Venezuela, país en el que no han podido votar los cientos de miles de personas que huyeron de la dictadura chavista. Parece claro a los observadores más objetivos que el dictador Maduro ha hecho trampas bien calculadas. En lugar de apuntarse el 85% de la votación, se ha reducido al 51% en un esfuerzo por arañar la credibilidad internacional.

No lo ha conseguido. Las naciones democráticas exigen un recuento, lo que parece complicado no sólo por el rechazo chavista a la intervención ajena, sino porque la probabilidad de que se hayan manipulado las actas es grande y el recuento queda de antemano adulterado. El sistema venezolano de alta digitalización hace especialmente compleja la investigación sobre las irregularidades que se hayan podido cometer.

La situación política en Venezuela es crítica. También la económica. El clima se ha envenenado a tal punto que resulta difícil entender en qué consiste la posición de ciertos sectores de opinión. Y, en todo caso, el discurso amenazador del presidente Maduro desbarata los esfuerzos moderados por encontrar la solución que asegure la estabilidad y abra los portones de la libertad.