Alexandre Grothendieck fue un matemático que se ocultó el 13-11-2014. Permaneció apátrida durante mucho tiempo, aunque vivió principalmente en Francia. Recibió la Medalla Fields -el Premio Nobel- en 1966, pero nunca dejó de vagar en silenciosos deleites. Copias de su última obra (un manuscrito inédito y muy instructivo) nos llegaron a unos pocos elegidos. El matemático prohibió que su libro apareciera en archivos o catálogos. A regañadientes, aceptó que su texto sólo pudiera ser consultado por aquellos lectores que insistieran en ello.
Alexandre Grothendieck ocuparía por derecho propio un lugar en el último peldaño de la escala de la inteligencia: «el primer hombre del mundo», como dijo Pascal. Por una evidencia esculpida en cenizas.
[Pierre de Fermat, un magistrado de Toulouse tan descuidado como despistado y tan divertido como incrédulo, había perdido la mayoría de sus análisis y ecuaciones. En el margen de una de las páginas de un tratado escribió: «He descubierto una demostración verdaderamente notable, pero este margen es demasiado pequeño para contenerla». Así nació el enigma (o paradigma) conocido como teorema de Fermat].
El nombre de GROTHENDIECK no aparece en enciclopedias con tiradas e imágenes impresionantes. Era un pasajero de la oscuridad y el silencio. Como yo mismo en La Malvarrosa (España), ¿tuvo una aparición de la Virgen María?
Alfred Bernhard Nobel nació el 21 de octubre de 1833 en Estocolmo y murió el 10 de julio de 1896 en Sanremo (Italia). Fue titular de más de 350 patentes científicas, entre ellas la de la dinamita. En su testamento legó su inmensa fortuna para la creación del Premio Nobel. Le fascinaban las matemáticas, especialmente Fermat. Pero a la hora de conceder un premio a los mejores de cada disciplina, dejó fuera precisamente a los que más admiraba: los matemáticos. Un nobel reparado por John Charles Fields
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« el obseso anciano ¿intenta magrear a su enfermera con su bastón?».
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