Como en la final femenina, en la que la británica Emma Wilson había entrado directamente y se aseguró el bronce al quedar primera en las clasificatorias disputadas en Marsella, metal con el que a la postre se tuvo que conformar, en la regata masculina el que se aseguró la final fue el australiano, pero tampoco logró el oro.
Los tres regatistas habían mostrado un rendimiento muy parejo en las mangas preliminares y eso fue lo que mostró la final, aunque el israelí tuvo más eficacia en una de las maniobras y eso le dio la iniciativa en una llegada a meta que fue muy apretada.
El oro de Tom Reuveny y poco antes la plata de Sharon Kantor han dejado una gran satisfacción en la delegación de vela de Israel, país que vuelve a demostrar que es una potencia en el windsurf mundial.