Los taiwaneses volvieron a dar la sorpresa, como hicieron Tokio 2020 ante los también chinos Jun Hui Li y Yu Chen Liu. Esta vez pudieron con los números uno, auténticos dominadores del circuito mundial, en una dura final por 21-17, 18-21 y 21-19, en 76 minutos.
Los malayos Aaron Chia y Wooi Yik se impusieron a los daneses Kim Astrup y Anders Skaarup Rasmussen en la lucha por el bronce también por 2-1 (16-21, 22-20 y 21-19).