La inexperiencia de Álvarez, asturiana, y Moreno, madrileña, ambas de 22 años y debutantes en unos Juegos Olímpicos, y la diferencia en el de ránking mundial (quintas las neerlandesas y decimosextas las españolas) no se notó sobre la arena del estadio de la torre Eiffel.
Arrancaron con ímpetu (3-0) y plantaron cara a las neerlandesas desde el comienzo, con Tania Moreno sobresaliente en ataque y Daniela Álvarez muy firme en defensa. Con una recepción muy segura, fueron capaces de construir buenos puntos y superar más de una vez la muralla de Katja Stam, de 1,92.
El marcador se mantuvo igualado durante muchos minutos, hasta que, a partir de un 17-17, las neerlandesas encadenaron varios ataques muy certeros que les sirvieron para ganar el primer set por 18-21 en 23 minutos.
A 35 grados centígrados y a pleno sol, las españolas reaccionaron al golpe con entereza y equilibraron el partido con un 21-19 en el segundo set con una demostración de coraje. Forzaron el tercero y fue entonces cuando exhibieron su mejor versión.
Daniela y Tania tumbaron a las neerlandesas con un juego de muchos quilates. Buena recepción, remates certeros y defensas espectaculares llevaron al equipo español a un triunfo histórico (15-13) y a unos cuartos de final que parecían una quimera hace sólo unos días.
Porque comenzaron su andadura olímpica con una derrota ante las suizas Huberli/Brunner (2-0), pero olvidaron pronto el revés y ganaron a las francesas Placette/Richard (0-2) y a las alemanas Ludwig/Lippmann (0-2).
En el partido contra las anfitrionas demostraron carácter. No se amilanaron ante un estadio de la torre Eiffel repleto de aficionados franceses que animaron a las suyas y lograron un triunfo que les allanó el camino hacia la segunda fase. Ya están en ella, entre las ocho mejores parejas de París 2024.