No estaba en las quinielas el jamaicano ni para subir al podio. Llegaba con una marca personal de 69.05, inferior a la de otros participantes, incluido Alekna, que esta temporada había logrado su mejor marca personal, 74,35.
Pero a su cuarto lanzamiento sorprendió al abarrotado Estadio de Francia para conseguir la mejor marca que se ha visto en unos Juegos y colgarse el oro olímpico.
El bronce se lo quedó el australiano Matthew Denny, autor de la tercera mejor marca del año, con un lanzamiento de 69,31 metros.