Tras su fiasco en las semifinales de los Mundiales de Budapest 2023, la norteamericana, que llegaba a París con la mejor marca de las presentes (12.25), rompió los pronósticos que situaban a Camacho-Quinn como principal favorita ante la ausencia de la nigeriana Tobi Amusan, que se quedó fuera de la final.
Reinó en una final tremendamente igualada, tanto que fue imposible, hasta instantes después, saber quién había vencido. Russell paró el crono en 12.33 y superó por una centésima a Samba-Mayela, campeona de Europa hace unas semanas en Roma, que no se creía la plata, mientras que Camacho-Quinn cerró el podio con 12.36.