Si existe una votación con riesgo de manipulación es la que se refiere a Correos. Pedro Sánchez, hombre de extraordinaria habilidad política, situó a un incondicional suyo al frente de Correos, como presidente nacional: Juan Manuel Serrano. Aseguran en el PP que existen sospechas de manipulaciones electorales, que no se han podido comprobar, durante las elecciones generales de julio del año 2023. Todavía hay equipos investigando las irregularidades que pudieron cometerse.
En todo caso, el desastre de la gestión de Correos ha sido de tal calibre que una empresa admirada por todos y siempre próspera, se endeudó durante la gestión de Juan Manuel Serrano en más de 1.000 millones de euros. A Pedro Sánchez no le quedó otro remedio que escabechar a su amigo, al que, eso sí, puso al frente de una nueva mamandurria. Y le sustituyó, claro es, por persona afín al sanchismo.
El Partido Popular está dispuesto a entrar a saco en la gestión desastrosa que ha arrasado Correos y no solo por la hecatombe económica sino también por las implicaciones políticas y electorales que hayan podido producirse.
Pedro Saura, el nuevo presidente de Correos y amigo cercano de Pedro Sánchez, no sabe cómo taponar el desastre económico del quinquenio de Juan Manuel Serrano. Y existe alarma en el palacio de la Moncloa. La investigación sobre la gestión económica del señor Serrano puede conducir a que se averigüen irregularidades en el voto por correo. Eso serían palabras mayores.