AL AIRE LIBRE

EL PPC ADVIERTE SOBRE LA POSIBLE RENDICIÓN DEL PSC

Luis María ANSON | Viernes 16 de agosto de 2024
Alejandro Fernández es un político serio y constructivo que acostumbra a...

Alejandro Fernández es un político serio y constructivo que acostumbra a analizar con notable objetividad y alta sagacidad la compleja situación catalana. No acertó al considerar prácticamente concluido el procés, tras contrastar los resultados de las últimas elecciones autonómicas. Las apariencias engañan. Los secesionistas catalanes, como subrayó en su día Ortega y Gasset, son insaciables. De poco sirven las concesiones que les benefician. Quieren siempre más. Están dispuestos ahora, tanto ERC como Junts, a presionar a Salvador Illa para que vaya cediendo los últimos escalones que faltan en la escalera que asciende a la independencia de una región que forma parte de la unidad de España desde hace más de cinco siglos.

Pedro Sánchez necesita para mantenerse en su poltrona monclovita tanto los escaños de ERC como de los de Junts y cederá en todo lo que le exijan. Alejandro Fernández ha resumido la situación de forma clarísima: “Pedro Sánchez no lidera el PSOE sino un nuevo Frente Popular, un bloque movido por la confrontación, la tensión y la polarización, incluso contra su propio partido”.

El resultado de los acosos al sanchismo en Madrid repercute en Barcelona y debilitan aún más la posición de Salvador Illa como presidente de la Generalidad. Los secesionistas lanzarán el último órdago exigiendo el referéndum que la Constitución no acepta. Pero Pedro Sánchez lo planteará como un referéndum no vinculante, a pesar de que su resultado puede significar una posición decisiva sobre la evolución política de Cataluña.

Solo hay una solución a la incesante caravana de las concesiones: la convocatoria de elecciones generales. No parece probable que Pedro Sánchez acepte la fórmula y, en consecuencia, habrá que caminar hacia la moción de censura. Alberto Núñez Feijóo no puede seguir jugando a líder de la oposición y a la cómoda política blanda. Debe enfrentarse cara a cara con una situación que compromete la unidad territorial de España y violenta la normalidad constitucional.