Ocho visones europeos criados en cautividad comenzarán a vivir en las próximas semanas en ríos riojanos para aumentar la población de esta especie, que se encuentra en peligro de extinción desde antes de 1998 y en situación crítica desde 2018 debido a la amenaza del visón americano.
La consejera de Medio Ambiente del Gobierno riojano, Noemí Manzanos, ha participado este viernes en Cenicero en la suelta de tres visones europeos en el río Ebro, cerca de la desembocadura del Najerilla, para apoyar la recolonización natural de esta especie.
En declaraciones a los periodistas junto a la técnico de Tragsa Asun Gómez, la consejera ha detallado que en La Rioja viven un tercio de los 150 ejemplares que se conservan en España, por lo que el Gobierno riojano trabaja para facilitar su conservación.
Manzanos ha recordado que hay un plan en vigor desde 2002 para reforzar la conservación de la especie y capturar a su "mayor enemigo", el visón americano.
Desde 2018 se han introducido 45 visones en La Rioja y en las próximas semanas se soltarán otros 8 ejemplares en las diferentes zonas fluviales que son apropiadas para esta especie, como el Bajo Najerilla, el Leza, el Cidacos y el Tirón.
Los técnicos han comprobado que ha habido reproducciones de los animales liberados y, por pruebas de ADN, se ha confirmado que han nacido al menos dos machos y una hembra.
En 2024 el Gobierno de La Rioja destinó más de 80.000 euros a este programa nacional, que se desarrolla en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
Por su parte, Gómez ha indicado que el área de distribución del visón europeo es País Vasco, Navarra, Aragón, La Rioja, este de Burgos y norte de Soria.
Los animales que se han soltado este viernes proceden del programa nacional de cría en cautividad que se puso en marcha en 2005 para atajar la presencia de visones americanos, una especie invasora que se ha conseguido erradicar del hábitat del visón europeo.
Sin embargo, en el centro de España sí hay una población bastante grande de visiones americanos, formada tras los escapes de granjas peleteras que hubo a finales de los años 90.
Esa invasión se detectó en La Rioja en el río Najerilla en torno a 2012 y en dos años logró desestructurar la población natural de visión europeo, que era de 11 ejemplares por 10 kilómetros en el Bajo Najerilla, una de las más altas densidades a nivel nacional.
Ha explicado que, para interceptar al visón americano, se utilizaron métodos que ya se había utilizado en Inglaterra, como son las plataformas flotantes, lo que permitió sacar más de 200 ejemplares de esta especie invasora en la cuenca del Ebro, desde Vitoria a Logroño.
Si no hubiera sido por este programa, se habría producido la extinción del visón europeo en el medio natural, una especie que en 2018 pasó a situación "crítica" y está "peor que el lince europeo".
Según el último censo realizado en otoño de 2022, solo hay unos 150 ejemplares en el campo, de los que unos 50 se ubican en La Rioja.
Sin embargo, los ríos de la comunidad riojana llegaron a tener unos 300 ejemplares de visón europeo antes de la invasión del americano.
Las dos especies de visón comen lo mismo cuando comparten hábitat, pero el americano es el doble de grande y puede llegar a tener más crías que el europeo.
Si ambos coinciden en el mismo entorno, el americano llega a desplazar al europeo de su espacio y puede provocar que deje de criar e incluso se ha detectado depredación directa, ha apuntado.
El visón americano afecta a la biodiversidad, en concreto, a 47 especies nativas europeas, por lo que se trabaja para que no se vuelva a establecer en el medio natural.