Los Lunes de El Imparcial

Amélie Nothomb: Los aerostatos

Novela

Domingo 25 de agosto de 2024

Durante el mes de agosto Los Lunes de El Imparcial recuperarán algunas de las críticas más leídas. ¡Felices lecturas y feliz verano!

Traducción de Sergi Pàmies. Anagrama. Barcelona, 2024. 144 páginas. 17, 90 €. Libro electrónico: 10, 99 €.

Por Adrián Sanmartín



Desde que la autora belga en lengua francesa Amélie Nothomb –nacida en Kobe, Japón, en 1967, donde su padre, diplomático, estaba destinado-, se dio a conocer con Higiene del asesino (1992) se ha convertido en uno de los nombres más singulares de las letras europeas. Fiel a su promesa de publicar una novela al año –ha confesado que escribe más, pero solo da una a la imprenta-, sus seguidores se han multiplicado en todo el mundo. A la historia del famoso novelista Prétextat Tach diagnosticado con una extraña enfermedad, que nos sirve en Higiene del asesino, le siguieron otros títulos hasta llegar a una treintena. Así, entre otros, Estupor y temblores; Los nombres epicenos; Riquete el del Copete y Barba Azul, estos dos últimos inspirados en cuentos de Charles Perrault, de títulos homónimos, que Amélie Nothomb traslada a nuestras época.

Su última novela es Primera sangre (2021), publicada en nuestro país en 2023 en Anagrama, sello en el que encontramos prácticamente toda su producción. Poco antes apareció Sed (2019, en español 2022), donde nos propone un personal acercamiento a la figura de Cristo, que despertó la polémica por presentarnos a un Jesús sumamente humano, que nos cuenta en primera persona sus dudas y debilidades, su calvario. Entre Sed y Primera sangre se publicó en su edición original Les aérostats, Los aerostatos, que ahora nos llega en español en excelente versión de Sergi Pàmies, el traductor habitual de la escritora belga.

En Los aerostatos vuelve a utilizar un título llamativo, por los que Amélie Nothomb suele tener preferencia. Los aerostatos, las matemáticas y las armas le fascinan al adolescente Pie Roussaire, una suerte de pobre niño rico. Es hijo único, su familia nada en la abundancia y a Pie no le falta de nada, pero es infeliz y prácticamente vive recluido en una lujosa mansión en un selecto barrio de Bruselas. Según su padre, el muchacho es disléxico y tiene enormes problemas de comprensión lectora. ¿Realmente lo es o eso encumbre y refleja el no precisamente cariño que tiene hacia sus padres: “Mi madre es idiota. Verá, mi padre no es ningún cretino, pero lo desprecio y somos incapaces de hablar sin gritarnos. Mi madre no es mala, pero ¿qué podría decir de un mujer tan estúpida? Tenía ocho años cuando comprendí que era imbécil. Y tenía doce cuando supe que mi padre era una mala persona” le confiesa Pie a Angie, una joven de diecinueve años, estudiante de Filología, voz narradora en primera persona.

Angie vive en un piso compartido con Donate -la novela arranca con una conversación entre ellas: “Entonces aún no sabía que Donate pertenecía a la categoría de personas perpetuamente ofendidas” que ya denota sus diferencias-, y necesita ganar un poco de dinero. Por eso acepta la muy bien retribuida oferta que le hace el padre de Pie para que le dé clases. Quiere que le corrija su dislexia y falta de compresión lectora, que rompa su aversión a los libros y la literatura, a pesar de contar en su casa con una magnífica biblioteca, que, según Pie está solo de adorno, pues su padre no ha leído ni un solo libro. Un padre que, para disgusto de Angie, espía secretamente las clases y que, ante su protesta, le da el pretexto de que no pretende controlarla a ella, sino a su hijo.

La profesora y su alumno se van conociendo y descubriendo cosas una del otro y viceversa. De alguna manera ambos se sienten fuera de lugar en su entorno y congenian muy bien. Sobre todo a través de las lecturas de grandes obras de la literatura universal que Angie propone a Pie, y que este, tras su resistencia inicial, va leyendo e interpretando: Rojo y negro; La Ilíada; La Odisea; La princesa de Clèves, El diablo en el cuerpo, La metamorfosis... Sus curiosas interpretaciones revelarán muchos aspectos de su personalidad. Y la literatura mostrará su poder, igual que el gas que consigue que se eleven los zepelines que tanto le atraen a Pie.

La novela está compuesta fundamentalmente mediante diálogos –una fórmula muy del gusto de su autora-, sobre todo entre Angie y Pie, y nos arrastra en una trama de sorprendente desenlace. Angie se da cuenta de que su impacto sobre su alumno “había consistido en transformarlo en lector de gran literatura, que lo es todo menos una escuela de inocuidad”. Amélie Nothomb, como siempre, no nos deja indiferentes al sumergirnos en su particular, con no poco de sombrío, universo.

TEMAS RELACIONADOS: