ARRABAL - Uno de los evangelistas se escandalizó porque María Magdalena había gastado 300 denarios en perfumar a Jesús. Tal vez pensando que lo venderían por sólo treinta..
IONESCO - Anoche soñé algo parecido. Pero lo olvidé. ¿Y tú? ¿Soñaste anoche?
ARRABAL - Soñé que estaba en el Hotel Atheneum de Londres. Beckett me llamaba por teléfono. Me sorprendió porque está muerto. No pude oírle muy bien. Probablemente hablaba desde lejos y sin descolgar el teléfono. Por fin le vi: llevaba un jersey azul marino brillante. Me dijo:
- «Me han nombrado ministro»
-«¿De qué?», le pregunté.
- «De los caballos». Se rió.
Y yo también. La risa me despertó.
IONESCO: ¿Escribes tus sueños?
ARRABAL: Sí, en mi diario. Es casi increíble hago todos los días un sueño y a veces dos. André Breton publicó varios de ellos bajo el título: «La piedra de la locura».
Hace tres noches soñé que era el fin del mundo. Rodica apareció y nos dijo:
- «Tenéis que buscar trabajo. Ya no hay editores».
Tomé una calle de Ciudad Rodrigo que daba a un teatro, y allí el director me pidió que le recitara unos versos. Temía perder el puesto. Rodica me animaba. El director estaba furioso. Me di cuenta de que me iban a detener. Así que tú me dijiste:
- «Pide que te metan en el campo de concentración con naranjas».
IONESCO - Varias semanas después de la muerte de Jean-Paul Sartre soñé que él y yo asistíamos a una de mis obras de teatro. Le dije:
- «¡Qué fracaso para mí! Como puede ver, no acudió ni un solo espectador».
J.P..Sartre me contestó: «Mire arriba: el gallinero está a reventar».
Y era cierto. Le confesé:
- «Nunca he entendido su obra, nunca la he apreciado, permítame que le pida perdón».
Sartre me miró fijamente y dijo:
- «Demasiado tarde».
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« ...los perros peor educados y sin collares de los arrabales ¿ladran en cheli?
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