En esta gira Sánchez ha defendido la migración regular como un elemento necesario tanto para los países de destino como los de origen porque genera prosperidad, y en su primer acto en Dakar subrayó el miércoles que quienes lleguen a España de forma ilegal deben ser devueltos a sus países porque hay que respetar la legalidad y así se desincentiva a las mafias y a quienes caen en sus manos.
Díaz: "Nuestras políticas tienen que ser de acogida y de solidaridad, no de deportaciones masivas"
Las palabras utilizadas por el jefe del Ejecutivo no han gustado a sus socios de Gobierno. Así lo ha hecho saber la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, en la red social X: "Seguir las mismas recetas en migración que la derecha es un fracaso y un error. Nuestras políticas tienen que ser de acogida y de solidaridad, no de deportaciones masivas. Hablamos de derechos humanos". Tampoco han gustado a Podemos, como ha expresado Ione Belarra, que afirma que si Sánchez "compra todo el argumentario racista de la derecha, nos tendrá tan enfrente como ellos".
El PP ha criticado desde España los bandazo del presidente al, primero, fomentar un "efecto llamada" con sus primeras declaraciones y entender que había rectificado después hablando de devoluciones a consecuencia de las acusaciones de dirigentes del principal partido de la oposición. "Solo acierta cuando rectifica", ha dicho Miguel Tellado, portavoz parlamentario del PP.
Fuentes del Gobierno salieron al paso de esas críticas asegurando que la política migratoria es clara y no tiene altibajos ni modificaciones, y acusando al PP de tener una estrategia en materia migratoria que roza la xenofobia. Si bien, los populares mantienen la mano tendida al Ejecutivo para llegar a un entendimiento para abordar la modificación de la ley de extranjería, aunque creen que un acercamiento entre ambas partes parece "imposible" por la postura de Sánchez: "Se niega a entenderse con el PP".
"Casi todo en el Gobierno referido a inmigración es improvisación y relato", dice Sémper
El presidente del Gobierno resaltó que "la migración no es un cuento de hadas", pero insistió en que es necesaria y conveniente la de carácter regulado, "porque la irregular -apostilló- es un infierno que lleva a situaciones extremas de explotación, de desigualdad para el propio migrante y que entraña un riesgo muy evidente de muerte para los jóvenes que caen presos de estas mafias".
De acuerdo con ello, apostó por fomentar los movimientos ordenados con medidas como la denominada migración circular, por la que trabajadores son contratados en origen para trabajar de forma estacional en España y, a su término, regresan a su país.