Sociedad

José Antonio: "Ya no cobro paro y mi única expectativa es aguantar"

Españoles en crisis

Martes 18 de noviembre de 2008


Se levanta temprano para poder estar a las 09:00 de la mañana en un semáforo de la capital. Apostado allí, José Antonio espera conseguir un empleo o, al menos, algunas ayudas. A las 15:00 horas termina su "jornada", se va a comer y luego vuelve a casa donde mata el tiempo viendo la televisión hasta que se queda dormido. Para José Antonio cenar es un lujo, que apenas pude permitirse.

La situación económica de este hombre, que se ha visto empeorada por el desempleo, es una de las caras de la crisis. José Antonio, que está a punto de cumplir los 50, es carpintero-encofrador aunque es un "manitas" ya que ha trabajado en todo lo relacionado con la construcción. Está separado y tiene dos hijas ya mayores. La más pequeña tiene una parálisis causada por un accidente.

El 24 de septiembre del año pasado perdió su trabajo y desde hace unos meses ha dejado de cobrar el paro. Ahora mismo sus únicos ingresos provienen de la caridad y de alguna “ñapa” ocasional, que cada vez son menos frecuentes. "Las empresas que yo y mis compañeros hemos levantado con el sudor de nuestra frente ya no quieren saber nada de nosotros", afirma José Antonio con resignación.

Afortunadamente, vive en una habitación alquilada en un piso de ecuatorianos. José Antonio se niega a vivir en la calle y a alimentarse en comedores sociales. De hecho, cerca de su semáforo hay un centro social al que él se niega a ir. "Voy a comer de menú a un restaurante como un señor como he hecho toda mi vida".

Las expectativas de futuro de José Antonio no son otras que "aguantar esto como pueda", con la esperanza puesta en que algún día "esto se tiene que levantar, de una forma u otra, y si no lo hace el Gobierno lo haremos nosotros, la gente está ya muy harta”.

TEMAS RELACIONADOS: