Ya solo le faltaba eso: Pedro Sánchez quiere jugar a ser como la Presidenta del Consejo de Ministros italiano, la señora Meloni, que ha vuelto de vacaciones muy bronceada por cierto, dando lecciones en el tema migratorio, tras sus visitas a varios países del norte de África y después de haber prometido millones de euros a los dirigentes de esas naciones para que “regulen” el tráfico de personas.
Sánchez en el baile particular al que nos tiene acostumbrados, la “yenka”, ha hecho su gira africana en la que ha apostado por fomentar la inmigración ordenada al tiempo que ha calificado de “infierno” la irregular. Han sido tres países, Mauritania, Gambia y Senegal, en los que ha pasado de “defender la migración como una necesidad y no un problema”, para después afirmar que “es imprescindible devolver a los inmigrantes a sus países de origen”” y ha vuelto a apostar por fomentar los movimientos ordenados con medidas como la denominada migración circular, por la que personas son contratadas en origen, para trabajar de forma estacional en España y luego regresar a sus países.
Quién te ha visto y quién te ve, Sánchez, cuando utilizaste a aquel barco “Acuarius”, para tu propaganda y ego personal y fuiste adalid mediterráneo al recoger y asistir a migrantes y abrir el puerto de Valencia, para la llegada de 600 de ellos y donde había más periodistas y cámaras que esos pobres 600 migrantes, que vete a saber por donde circulan en estos momentos.
Sánchez te falta la “finezza” de Meloni y la sensibilidad necesaria para arreglar el grave problema que provocan las mafias que sueltan a pocas millas de nuestras costas a los cayucos con cientos de personas y que hacen que Canarias tenga una crisis complicada de resolver, pero paras eso eres Presidente del gobierno de nuestro país y no te vale solo con buenas palabras y palmaditas en la espalda a Presidentes de gobiernos autonómicos que están desbordados por la crisis.
Una crisis que de nuevo ha hecho que el Papa hable y nos diga claramente: “hay quienes trabajan sistemáticamente por todos los medios para repeler a los emigrantes. Y esto, cuando se hace con conciencia y con responsabilidad, es un pecado grave”. Para a continuación añadir: ”En la era de los satélites y de los drones, hay hombres, mujeres y niños migrantes que nadie debe ver. Solo Dios los ve y escucha su clamor". "El Señor está con los migrantes y no con quien los rechaza", y finalizar :"No es mediante leyes más restrictivas, no es mediante la militarización de las fronteras, no es mediante rechazos como lo conseguiremos. Por el contrario, lo conseguiremos ampliando las rutas de acceso seguras y legales para los migrantes, facilitando el refugio a quienes huyen de la guerra, la violencia, la persecución y diversas calamidades".
Sabemos, señor Presidente, que el tema es muy complicado y difícil de resolver, pero no viaje solo para hacerse fotografías y noticias edulcoradas en los medios públicos, pues la vida de miles de personas está en sus manos y en la de otros gobernantes sobre todo del norte de Europa, que juegan a Pilatos. De ahí, que tendrá que ser la Unión Europea la que tome determinaciones claras y seguros y no nos dejen a los países del sur con el grave y trágico problema.
Bailar la “yenka” en política puede ser algunas veces rentable, pero en la mayoría de los casos hace tropezar al que la baila. Por eso, si baila, haga como la Meloni, o no desoiga los consejos de FRANCISCO.