Editorial

El Banco de España, el último y sórdido asalto de Sánchez a una Institución del Estado

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 04 de septiembre de 2024

Sin el menor pudor, sin el obligado consenso con el PP y, además, con un ministro todavía en el Gobierno, Pedro Sánchez ha impuesto a José Luis Escrivá como nuevo gobernador del Banco de España. Se trata del último asalto del presidente a una Institución del Estado, que, en este caso, debe evaluar las medidas económicas del Ejecutivo desde la independencia. Liquida así el prestigio del supervisor al pasar a depender directamente de las órdenes de Moncloa.

Pero poco le importa a Pedro Sánchez el prestigio y la independencia del Banco de España. Porque, ahora más que nunca, necesita el apoyo incondicional de todas las Instituciones del Estado para no ser aplastado por las urnas en la próxima convocatoria electoral, sea cuando sea. Ya ha colocado a sus súbditos en la Fiscalía General del Estado para protegerle de sus supuestos casos de corrupción y atacar al PP; en el Tribunal Constitucional para avalar su chapucera ley de amnistía, en el CIS para engañar a los españoles con sus encuestas, en la Abogacía del Estado, en RTVE, en Correos y en un larguísimo etcétera.

Le faltaba asaltar el Banco de España, después de que los informes del anterior gobernador, Pablo Hernández de Cos cuestionaran, entre otras cosas, sus políticas económicas por disparar la deuda pública y manipular el mercado laboral. Pero a partir de ahora, José Luis Escrivá se encargará de aplacar las críticas y de respaldar cualquier decisión del Gobierno, como la propia deuda de la Seguridad Social que él mismo ha duplicado desde el Ministerio. Se trata, en fin, de un nuevo ejemplo del totalitarismo de Sánchez y de su desprecio a las Instituciones del Estado y, por ende, a las propias reglas democráticas.