Opinión

Un paso hacia una universidad socialmente inclusiva

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Jueves 12 de septiembre de 2024

Un buen sistema universitario asegura altos niveles de conocimientos a sus alumnos, pero además apunta a eliminar las desigualdades en los niveles de conocimientos que dependen del nivel socioeconómico de las familias. La igualdad de oportunidades es esencial en una sociedad donde la justicia social no es simplemente retórica. La nueva sociedad que crece en este siglo es la sociedad de la información y de su creciente difusión y utilización. Este cambio basado en nuevas tecnologías está levantando nuevas barreras de clase entre “incluidos” y “excluidos” en la revolución tecnológica. Estamos inmersos en un período de transición histórica, en el que los nuevos conocimientos tecnológicos se convierten en los pilares de la acumulación de capital y el incremento de la productividad.

La universidad pública es gratuita en varios países de America Latina, pero las evidencias indican que son pocos los graduados de niveles socioeconómicos bajos.; por estas razones es ilustrativo prestar atención al Fondo de Solidaridad del Uruguay (FSU). que es la institución encargada de implementar un sistema masivo de becas para estudiantes de la instituciones universitarias estatales uruguayas, todas gratuitas para sus alumnos.

Los contribuyentes a este sistema de becas son los profesionales egresados de estas instituciones universitarias gratuitas, quienes deberán aportar al FSU luego de transcurridos cinco años desde su graduación. Este aporte varía según la carrera cursada por el egresado y los años transcurridos desde su egreso, El aporte es obligatorio durante 25 años, y el cese se produce cuando se cumplen 70 años de edad, por jubilación o por enfermedad física o psíquica irreversible.

Los beneficiarios del FSU, son estudiantes uruguayos o extranjeros con residencia en Uruguay, que provengan de hogares que no cuenten con los ingresos suficientes para costear los gastos educativos necesarios para afrontar estudios terciarios. El FSU analiza la situación social, económica y patrimonial del hogar del solicitante, El cumplimiento de la escolaridad es determinante para renovar la beca, exigiendo al alumno aprobar alrededor de la mitad de materias cursadas en el año y la mitad de las materias cursadas de la carrera. El monto otorgado a los estudiantes becados es de alrededor de 300 dólares mensuales, por el término de entre 8 a 10 meses por año .La cantidad de becas otorgadas se ha incrementado año a año desde la creación del FSU a fines del siglo pasado, como también el porcentaje de graduados becarios, alcanzando ya a casi la cuarta parte de los graduados. Los estudiantes que reciben la beca avanzan más que sus compañeros, ya que las becas muestran un efecto positivo en la probabilidad de continuar estudiando durante el primer año, aspecto muy importante dada la alta deserción de estos estudiantes de primer año.

La difusión del FSU permitiría mejorar sustancialmente el nivel de inclusión social de las universidades estatales gratuitas. El desafío que enfrentamos es cómo avanzar hacia una educación inclusiva y de calidad, necesaria para reducir la pobreza y la exclusión social, la desigualdad educativa es un obstáculo para una sociedad integrada.