Opinión

5 /5 ABSURDO Con SAMUEL BECKETT

Carta de Samuel Beckett al Tribunal de Orden Público de Madrid el 14 de agosto de 1967.

ESTO NO ES UN BLOEG (NI UNA PIPA)

Fernando Arrabal | Viernes 13 de septiembre de 2024

Fuera de su obra literaria pública, creo que sólo conocemos el largo texto que dirigió a los jueces madrileños que me mantenían preso en Carabanchel. Tras pedir mi libertad, proclamó su arte y sus razones para escribir. Hay que tener en cuenta que las frases que parece dedicarme ¿son autodefiniciones?

- «Arrabal [léase Beckett] tendrá que sufrir mucho para darnos una obra... Que F. A. [léase S. B.] sea devuelto a sus tormentos, que no se añada nada a su propio dolor».

Siempre nos tratamos de usted, como para prolongar la relación que nos había unido desde el primer momento.

En aquella época, un gran teatro francés se había comprometido a representar su «Fin de partie». En un decorado mitad carmesí, mitad pardo, que en todo se apartaba a sus notas escénicas. La obra se interrumpía con una musiquita burlesca precisamente donde el autor había escrito «silencio». Se habían añadido nuevos personajes y un colorido de los trajes de estilo antibeckettiano.

Beckett se sintió tan afectado que nunca le ví tan afligido. Puede preguntarse si esta transformación y los posteriores golpes de las manipulaciones no aceleraron su muerte.

Viendo esto, y habiendo recibido el apoyo de Ionesco, Kundera y Arthur Miller, escribí una carta pública y abierta en su defensa en «Le Figaro» . Milagrosamente, mi intervención puso fin a la representación.

De repente, me tuteó unos meses antes de su muerte.

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« ...el vuelo de las golondrinas de la muralla son siempre imprevisibles ¿pero nunca improbables? »

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