Un encuentro que había despertado mucha expectación en los medios de comunicación, que han acudido al salón de audiencias en mayor número de lo que suele ocurrir, y que ha hecho que el Rey, al saludar a Illa, le dijera que no era lo habitual.
Tras posar ante los fotógrafos y las cámaras de televisión, el Rey y el presidente de la Generalidad se han retirado a una sala contigua para mantener el encuentro.
La reunión supone un gesto más en la normalización de la relación entre la Jefatura del Estado y la Generalitat y muestra, según la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, "la recuperación de la normalidad institucional" en Cataluña.
Una normalidad que llega después del periodo en el que esta institución ha estado gobernada por los independentistas, que en los últimos años mostraron su rechazo a la Corona por la postura de Felipe VI hacia el desafío separatista.