AL AIRE LIBRE

ZAPATERO, CLAVE DEL ASUNTO GONZÁLEZ URRUTIA

Luis María ANSON | Viernes 20 de septiembre de 2024
Daniel Lozano ha publicado en el diario El Mundo una sobresaliente información esclarecedora...

Daniel Lozano ha publicado en el diario El Mundo una sobresaliente información esclarecedora sobre el exilio de Edmundo González Urrutia. “Quien sí ejerció una vez más un papel clave en el enredo -cuenta lúcidamente- fue el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero quien facilitó la apertura de negociación y animó a Edmundo a emprender su exilio en España”.

El gran problema del dictador Maduro tras las elecciones generales era la presencia en Caracas del vencedor Edmundo González Urrutia. Detenerlo, encarcelarlo, juzgarlo o asesinarlo hubiera desencadenado una presión internacional insoportable. José Luis Rodríguez Zapatero -tal vez con conocimiento de Pedro Sánchez- ideó y propuso una operación que terminaba en España. A enemigo que huye, puente de plata. El dictador Maduro comprendió que la fórmula de Zapatero era la que más le favorecía. Y el triunfador de las elecciones venezolanas terminó en España, tras ser sometido a una coacción miserable que le obligó a firmar una carta reconociendo a Maduro como vencedor de las elecciones que había perdido.

El Gobierno español, con notables torpezas y cutres explicaciones, se ha esforzado por quedar al margen de una operación perpetrada en favor del dictador venezolano, negociada en la embajada de España en Caracas y cerrada con éxito en el exilio madrileño. El argumento de las actas no se tiene ya en pie. Ha pasado demasiado tiempo. La sospecha de manipulación de esas actas, si es que se hicieran públicas, las invalida.

La realidad pura y dura es la que sintetizó Fidel Castro en su bien conocida conversación con Hugo Chávez. “La descomposición de la Unión Soviética significa que el comunismo sólo sobrevivirá en América si es un comunismo con elecciones”, afirmó el dictador cubano. “Pero ¿y si se pierden, comandante?”, argumentó el líder venezolano. La respuesta de Fidel Castro fue contundente: “Es que no se pierden. Si se pierden, se manipulan”.