A cinco días de su primera prueba de fuego, el Real Madrid terminó sufriendo ante el Alavés en la séptima jornada de LaLiga para situarse a un punto del Barcelona.
El equipo de Carlo Ancelotti, que enlazó su quinta victoria seguida, encadena 39 jornadas ligueras sin perder y confirma el Santiago Bernabéu como fortín al sumar su quinto triunfo en cinco partidos.
El Alavés era la última prueba del Madrid antes del derbi de este domingo ante el Atlético en el Metropolitano, escenario en el que perdió por última vez en Liga. Tras completar ante el Espanyol 38 partidos ligueros sin perder, Ancelotti no se fió del cuadro vitoriano sacando su once de gala con la novedad de Lucas Vázquez en lugar de Carvajal, que fue sustituido por molestias frente al combinado 'perico'.
Con tres victorias en las últimas cuatro jornadas, el elenco de Luis García se presentaba al Bernabéu en puestos europeos y en busca de su primer triunfo a domicilio. Para asaltar el feudo blanco, el entrenador español introdujo novedades respecto al choque ante el Sevilla, entre ellas Luka Romero por Carlos Vicente.
El partido número 300 de Ancelotti como entrenador del Real Madrid comenzó de la mejor manera posible. Vinicius, que revolucionó el choque frente al Espanyol, volvió a ser decisivo en el primer minuto del encuentro. El brasileño controló el pase en largo de Valverde, se fue con facilidad de Novoa, apuró la línea de fondo, asistió al área pequeña donde Lucas remató libre de marca y batió a Sivera con un zurdazo ajustado. Desde la jornada 1 ante el Mallorca que el vigente campeón liguero no marcaba en el primer tiempo.
El conjunto vitoriano no se puso nervioso y mostró personalidad para recomponerse del tempranero tanto. Generó sus primeras acciones de peligro con dos centros laterales despejados por la defensa local y Conechny firmó su primer golpeo a puerta en el 13' atajado por Courtois.
La ocasión visitante fue aislada en el sometimiento de un Madrid que se situó en campo contrario con pocos toques y que se hizo con el control del partido alternando sus posesiones dinámicas con ataques verticales. Con uno de ellos estuvo muy cerca de ampliar su renta al estar adelantado Mbappé en su diana anulada.
Con Vinicius enchufado y con libertad de movimientos en el último tercio del campo, el club madrileño se acercaba al área babazorra con continuidad. El extremo brasileño estaba liderando el ataque local y una falta de Mouriño sobre él encendió al Bernabéu que mostró su descontento pitando a Muñiz Ruiz y gritando algunos aficionados "Negreira".
Con el feudo blanco ya desenfadado, el duelo seguía transcurriendo con la iniciativa local ante un Alavés que resistía con su bloque medio, aunque con menos presencia en el terreno de juego de su adversario que encarriló su quinto triunfo liguero gracias a una genialidad de Mbappé. El ariete francés continuó con su idilio goleador anotando su séptimo gol de la temporada, el quinto en cinco partidos seguidos, con una gran acción individual en la que exhibió su desborde y calidad técnica para superar al portero español con un tiro colocado.
El combinado de Ancelotti quería más y fue a por el tercero en el tramo final del primer tiempo. Vinicius se topó con la zaga alavesista en sus dos golpeos consecutivos y Mbappé se quedó cerca de prolongar el remate de cabeza de Tchouaméni en un saque de esquina.
El Alavés, con Guridi en lugar de Abqar, subió su línea de presión por su desventaja en el marcador que se le puso más cuesta arriba en el 48'. Rodrygo anotó su tercer gol liguero, el segundo seguido, con una gran acción individual en la que exhibió su velocidad marchándose de Manu Sánchez y superó a Sivera con un golpeo raso.
El 3-0 hizo mucho daño al cuadro vasco y el Madrid no bajaba el ritmo. Ante la exigencia del calendario, con tres encuentros en siete días, Ancelotti mandó a calentar a varios jugadores, entre ellos a Vallejo que fue ovacionado por la afición local.
Luis García buscó cambiar el rumbo del partido metiendo a Guevara y Rebbach por Blanco y Romero. El partido continuaba controlado por el club madrileño que también aprovechó para renovar energías dando entrada a Modric y Endrick por Valverde y Rodrygo en el minuto 69.
El conjunto vitoriano consiguió rebajar la superioridad local y se plantó en campo rival en más de una ocasión, aunque sin precisar en el último pase para crear oportunidades ofensivas. Una mejora de poca duración, ya que el Madrid volvió a someter.
Endrick, uno de los mejores revulsivos del Real Madrid, se quedó a escasos centímetros de hacer el 4-0 con un chut ajustado que se estrelló con la madera. Tres minutos después, en la portería contraria, Rebbach se topó con el palo izquierdo de Courtois en su golpeo cruzado.
Con la victoria sin peligrar, el Bernabéu se divertía y pidió a Ancelotti que metiera a Vallejo, aún sin minutos oficiales esta temporada. Tras escuchar el italiano "saca a Vallejo", el central español entró junto a Güler en el 81' provocando la ocavión del coliseo madridista.
En la recta final del envite, el bloque visitante se enganchó pasando del 3-0 al 3-2 en dos minutos. Protesoni hizo el 3-1 con un tiro frontal ajustado al lado derecho de Courtois y Kike García situó a su equipo a un tanto del empate con un disparo cruzado.
En el descuento, Sivera evitó el 4-2 de Endrick al amortiguar el chut raso del delantero brasileño. La réplica visitante llegó poco después con un remate de testa de Conechny que se fue cerca de la portería blanca. Fue el último susto de un Madrid de menos a más que pudo quedarse con diez por una agresión de Endrick a Mouriño sin el balón en disputa en el 83'.
2 - Alavés: Sivera; Mouriño, Abqar (Guridi, m.46), Diarra, Manu Sánchez (Pica, m.71); Novoa, Antonio Blanco (Guevara, m.60), Benavidez Protesoni, Conechny; Luka Romero (Rebbach, m.60) y Villalibre (Kike García, m.71).
Goles: 1-0, m.1: Lucas Vázquez. 2-0, m.40: Mbappé. 3-0, m.48: Rodrygo. 3-1, m.85: Protesoni. 3-2, m.87: Kike García.
Árbitro: Alejandro Muñiz Ruiz (Comité Gallego). Mostró cartulina amarilla a Fede Valverde (4), Vinícius (30), Endrick (83) y Modric (95) por el Real Madrid.
Incidencias: encuentro correspondiente a la séptima jornada de LaLiga EA Sports, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 67.480 espectadores.