Opinión

'Clink' Eastwood

EN LA FRONTERA

Rafael Ortega | Sábado 05 de octubre de 2024

Cuando llega el otoño, los que ya estamos en esa estación de la vida, nos apresuramos a acudir a los diferentes médicos especialistas para vigilar nuestra salud. Pues bien, este pasado viernes he tratado de solicitar consulta a un excelente dermatólogo a los que los pacientes llamamos “Clink Eastwood”, ya que entra en su despacho con la bombona de hidrógeno líquido en la mano y dispuesto para enchufarte el aparatito en cualquier verruga o mancha que el traicionero sol de verano haya dejado en tu piel. Además,”Clink” que es un doctor cachondo, adorna siempre sus faenas, porque de música de fondo en su hilo musical particular tiene el tema que Sergio Leone compuso para “la muerte tiene un precio”.

Pero miren ustedes por donde, por más que he insistido en mi mutua sanitaria particular, no tenía cita con “Clink” hasta dentro de tres meses, dada la cantidad de manchas y verrugas que tenía que liquidar con su aparatito. Así que he decidido acudir a la sanidad pública, y me han llamado inmediatamente. ¡Milagro! he confesado. Pero todo ha sido una alegría pasajera, pues la hora que me han dado para acudir a la consulta de dermatología del hospital Puerta de Hierro de Majadahonda ha sido el 14 de abril de 2026. No, no me estoy equivocando ni exagerando. Me lo han comunicado por teléfono y tengo un mensaje posterior en móvil.

Parece ser que todo lo relacionado con la dermatología en nuestro país va para largo y no solo en temas médicos. Algo parecido de lo que pasa con la Iglesia, en la que el Papa se ha propuesto ser el dermatólogo mayor y cambiar todo aquello que está parado, manipulado o fuera de lugar. Califíquenlo como ustedes quieran.

Por eso FRANCISCO está empeñado desde 2021, en poner en marcha un proceso transformador conocido como el “Sínodo de la Sinodalidad”, o como diría alguien experto en lenguaje vaticano “hacer una reflexión sobre cómo ayudar a los miembros de la Iglesia a cumplir mejor su misión evangelizadora y el encuentro con personas a lo largo de su camino”.

Como saben nuestros lectores el término “sínodo” proviene del griego y significa “caminar juntos”, una idea que FRANCISCO ha intentado tener presente desde los inicios de su pontificado, pues siempre ha dicho que el “sínodo es un instrumento privilegiado para escuchar al Pueblo de Dios”. Y es lo que queremos los miembros del Pueblo de Dios. Y por eso pedimos a los Padres sinodales, que deben concluir su trabajo en antes de junio de 2025, que tomen nota de las propuestas en las que el Papa desea profundizare y que son diez:

1-Relación entre las Iglesias orientales y la Iglesia latina.

2-La situación de los pobres.

3-Evangelización en el mundo digital.

4-Los ministerios en la Iglesia desde una perspectiva canónica y teológica.

5-La relación entre obispos, congregaciones religiosas y otras realidades eclesiales.

6-La figura del obispos: selección, naturaleza y funciones judiciales, así como las visitas ad limina.

7-El papel de los nuncios desde una perspectiva sinodal y misionera.

8-Metodología y criterios teológicos para abordar controversias doctrinales, éticas y pastorales.

9-Ecumenismo

10-La formación de los sacerdotes desde un enfoque sinodal y misionero.

Diez balas muy bien elegidas por FRANCISCO para esta reunión, en la que seguro alguna vez tendrá que hacer de “Clink Eastwood”. Es decir, alguna limpia que otra, que no sentarán muy bien en organizaciones religiosas tradicionales y algunas que otras que necesitan un cambio de decoración incluso en sus capillas.