Editorial

La inadmisible celebración en Madrid del ataque terrorista de Hamás de hace un año

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Lunes 07 de octubre de 2024

Se cumple un año del ataque contra Israel de la organización terrorista Hamás, junto con otras milicias como la Yihad Islámica. Asesinaron a 1.119 personas, 800 de ellos civiles, y secuestraron a 250 personas. Lanzaron 5.000 cohetes contra diversas ciudades, entre ellas Tel Aviv y Jerusalén, al tiempo que decenas de combatientes penetraban en territorio hebreo y llegaban hasta poblaciones fronterizas con la franja. Estos terroristas están entrenados, financiados y preparados por Teherán, el mismo gobierno que vende sus drones a Putin para matar inocentes en Ucrania.

En efecto, la organización terrorista Hamás no es más que un títere de Irán, que junto con la Rusia de Putin, es el mayor enemigo de la libertad, de la democracia y de la prosperidad de Occidente. El régimen teocrático de los Ayatolás busca erigirse en el líder de los países musulmanes y su gran objetivo es destruir el Estado hebreo.

La respuesta de Israel ha sido rotunda y ha sido cuestionada por numerosos países. Ha invadido la franja de Gaza y en su incursión ha llegado a matar a más de 40.000 personas. Pero poco les importa a los terroristas de Hamás que mueran cientos o miles de palestinos en la guerra de Gaza, pues se sienten arropados por el antisemitismo que propagan algunos partidos de la extrema izquierda europea, como Sumar o Podemos en España. Nuestro país es un buen ejemplo de la meliflua respuesta de distintos Gobiernos democráticos ante el terrorismo de Hamás debido al fanatismo de los que se declaran antisemitas. Sumar, el principal socio de la coalición del Gobierno de Pedro Sánchez justifica el sangriento ataque contra Israel. Justifica los miles de muertes de civiles inocentes en su perversa defensa de Palestina. Aunque no se trata de Palestina. Si no de Irán y sus sicarios terroristas que quieren destruir la libertad y la democracia de Occidente, con la coartada de aniquilar el Estado de Israel.

Sin embargo, principalmente en Europa, se han organizado manifestaciones antisemitas para celebrar el aniversario del sangriento atentado terrorista de Hamás de hace un año. El Movimiento Masar Badil, una organización vinculada a grupos terroristas como el FPLP y Samidoun, ha elegido Madrid como sede de su congreso internacional anual y de una manifestación para celebrar la brutal masacre del 7-O. La concentración, autorizada por el Gobierno de Sánchez, ha recorrido el centro de Madrid bajo el lema antisemita “No al genocidio en Palestina”a la que han asistido dirigentes comunistas de Sumar y Podemos. Como era de esperar, la Embajada de Israel en España ha acusado al Gobierno de permitir la apología del terrorismo y la celebración de los crímenes contra la Humanidad de Hamás por autorizar la marcha. Según el comunicado de la Embajada “nos indigna y nos entristece que España se haya convertido en un paraíso para sembrar el odio e incitar a la destrucción de Israel.”

Y es que tiene sentido que los países democráticos denuncien las decenas de miles de muertos causados por el Ejército de Israel en la franja de Gaza. Pero resulta inaceptable que algunos partidos, como en España, celebren el ataque terrorista de Hamás. Porque, aunque sea criticable en la forma, Israel tiene derecho a defenderse. Pero es inadmisible festejar la sangrienta incursión de los terroristas en territorio israelí. Pues esa incursión, además, es el origen de la guerra de Gaza.