Alega alteraciones de memoria
Jueves 20 de noviembre de 2008
El presunto asesino de Mari Luz Cortés, Santiago del Valle, ha dicho este jueves en un juicio celebrado en Sevilla por los supuestos abusos en diciembre de 2006 sobre una niña de cuatro años en la barriada hispalense de La Oliva que no recuerda haberlos cometido, si bien la vecina que vio al pederasta con la menor ha confirmado que observó cómo tocaba a la víctima.
Del Valle ha reconocido que cogió a una niña de cuatro años, a la que abordó en un patio comunitario, en brazos y que la agarró por la cintura pero ha explicado que lo hizo "para que no se cayese".
El juicio ha quedado visto para sentencia en el juzgado penal 5 de Sevilla, a donde Del Valle llegó protegido por una docena de guardias civiles y fuerzas especiales de la Policía, lo que no evitó que fuera increpado con gritos de "asesino" por varias personas de etnia gitana que esperaban a las puertas del Juzgado de Guardia.
Una vez concluido el juicio, celebrado a puerta cerrada en el juzgado de lo Penal número 5 de Sevilla, el letrado de la defensa, Francisco Salas, explicó a los periodistas que Del Valle ha reconocido que aquel día de diciembre vio a la niña, aunque ha insistido en que no recuerda los tocamientos. "Si realmente lo hizo, está arrepentido", agregó el abogado sobre las afirmaciones del acusado en la vista oral.
El informe pericial señala que Santiago del Valle "es consciente del mal que puede llegar a cometer" y habla de que el inculpado padece una "parafilia de tipo pedófilo", ya que "tiene fantasías sexuales y atracción por niñas de siete u ocho años". Santiago del Valle, según los abogados, ha reconocido ante la juez "que le gustan las niñas de 7 u 8 años y que sabe que eso no está bien", pero que tiene esa tendencia desde que una hija suya de 25 meses murió atropellada por un camión y desde que la Junta de Andalucía le quitó a otros dos hijos, a raíz de ser condenado por abusar de su hija de cinco años.
Por su parte, la letrada de la acusación particular, Pilar Sepúlveda, dijo a los periodistas que la "memoria selectiva" de Del Valle, que le hace no recordar, "es más una manipulación que una pérdida real de memoria". "Él ha reconocido que estuvo allí pero no ha reconocido los tocamientos a pesar de que una vecina los vio", agregó la abogada, quien ha explicado asimismo que el acusado expuso en una declaración que "había hecho un módulo de formación de cuidador de infancia". "Eso es como si ponen a un lobo a cuidar ovejas", concluyó Sepúlveda.
Los hechos que han sido juzgados este jueves ocurrieron en el mes de diciembre del año 2006, cuando el acusado supuestamente abusó de una niña de cuatro años en Sevilla. Aquella tarde una vecina de un patio comunitario de la barriada de La Oliva observó cómo una menor era objeto de tocamientos por parte del acusado, quien manifestó, antes de salir corriendo al ser descubierto, que era el tío de la pequeña.
El Ministerio Público imputa a Santiago del Valle un delito de abusos sexuales en el que no aprecia ninguna circunstancia atenuante en su conducta, pero sí la agravante de reincidencia, por lo que pide la pena máxima por este delito, tres años, así como una indemnización de 10.000 euros para la víctima. La acusación particular, por su parte, solicita tres años de cárcel y 12.000 euros de indemnización. Finalmente, la defensa reclama la absolución de su cliente y en el caso de que no se atendiera tal petición pide que se aprecie una eximente incompleta de enajenación mental.
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