El proyecto prevé que los niños entren en el colegio "tras la superación de un test"
Jueves 20 de noviembre de 2008
Durante una conferencia con ocasión del Día Mundial de los Derechos de la Infancia, el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, ha asegurado que las llamadas "clases puente" -lecciones separadas para la inserción en la escuela de los niños inmigrantes- "son de sentido común y útiles a estudiantes y profesores.
"No creo que exista alguna discriminación (...). El insuficiente conocimiento del italiano hace que los suspensos sean tres veces más entre los niños extranjeros respecto a los italianos", añadió.
El proyecto de ley que fue presentado por la Liga Norte, socios de Berlusconi en el Gobierno, y que debe ser aprobado en el Parlamento, prevé que los niños inmigrantes entren en el colegio "tras la superación de un test y específicas pruebas de evaluación". Para aquellos que no las superen, se organizarán "clases puente" que garanticen la inserción del alumno en el grupo correspondiente.
Además, se prohibirá la inserción de los alumnos extranjeros después del 31 de diciembre, y los niños inmigrantes serán distribuidos en las aulas en proporción con el número de alumnos italianos.
La responsable de Educación del opositor Partido Demócrata (PD), Mariapia Garavaglia, criticó que en una jornada en la que se recuerdan los derechos de la infancia, Berlusconi haya apoyado una medida que facilita "la exclusión y discriminación de los menores".
Sin embargo, el portavoz de los diputados de la Liga Norte, Roberto Cota, defendió que la iniciativa facilitará a los niños y jóvenes extranjeros su proceso de integración.
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