Real Madrid y Celta de Vigo protagonizaron este sábado uno de los encuentros más divertidos de LaLiga 2024/2025. Un partido ofensivo, con ritmo eléctrico y decantado por la calidad individual del conjunto merengue.
El Madrid sufrió para batir a un gran Celta e hizo los deberes para dormir colíder con 24 puntos, los mismos que el Barcelona que jugará este domingo ante el Sevilla, y alargar su racha a 42 partidos ligueros sin perder.
Tras un parón de selecciones marcado por el ruido extradeportivo sobre Kylian Mbappé por su viaje a Estocolmo, el Real Madrid volvía a competir con un objetivo claro: meter presión al Barcelona en la jornada previa al Clásico del 26 de octubre en el Santiago Bernabéu.
Para afrontar la visita a Balaídos, Ancelotti optó por un cambio de sistema táctico al pasar del tradicional 4-3-3 a un 3-4-2-1 cuya principal novedad fue la vuelta de Courtois al once titular. El portero belga fue determinante en el primer golpeo a puerta del partido construido por medio de una contra local en la que Swedberg no acertó con su tiro raso rechazado por el guardameta del Madrid.
El choque comenzó con mucho ritmo. Las dos escuadras querían hacer daño con sus transiciones, pugnaban por cada balón con intensidad y pretendían ser verticales en sus juegos asociativos. Por medio de su verticalidad, el conjunto madrileño generó su primera ocasión culminada por Valverde con un tiro raso repelido por Guaita en el 9’.
Después de los avisos de sendos elencos, el envite seguía siendo de ida y vuelta. Los dos equipos no se dieron un respiro en un comienzo frenético de un Madrid con toda su artillería y un Celta de Vigo sin Iago Aspas, ausente por su expulsión ante Las Palmas en la jornada anterior.
En el intercambio de ataques, Ancelotti insistió con su línea de tres en defensa y, tras una protesta a Hernández Hernández, fue amonestado con cartulina amarilla en su partido 200 en LaLiga con el Real Madrid. Tras este lance, el actual campeón del torneo doméstico castigó un error local haciendo el 0-1 en el 20’, obra de Mbappé: Fran Beltrán erró en la salida de balón, Camavinga recogió el cuero, asistió a su compatriota que batió a Guaita con un derechazo ajustado al lado derecho de la meta gallega.
Con el 0-1 gracias al sexto tanto liguero de la estrella francesa, el combinado madridista, que se libró del 1-1 por fuera de juego de Borja Iglesias, enfrió el partido para empezar su fase de dominio con balón. Sometía moviendo el cuero con criterio y ahogaba a su rival sin parar de presionar la salida de balón.
El Celta perdió presencia ofensiva y claridad en su juego combinativo ante un Real Madrid cómodo y bien situado en campo propio. En este escenario favorable para el favorito, Vinicius pudo participar con asiduidad en el ataque visitante y protagonizó su primera ocasión en el 39’ con un remate de testa desviado dentro del área. Dos minutos después, el extremo brasileño finalizó una aproximación individual con un zurdazo que se fue por encima de la portería de Guaita.
Los de Ancelotti contuvieron al cuadro de Giráldez, renovado esta semana hasta el año 2027, y no vieron peligro su mínima ventaja en los últimos minutos del primer tiempo.
El inicio de la segunda mitad fue similar al comienzo del primer periodo. Los dos clubes se intercambiaron transiciones, siendo la primera del Madrid rubricada por Bellingham cuyo tiro salió muy cruzado. La réplica del Celta fue efectiva cinco minutos después haciendo el 1-1 en una circulación rápida con Mingueza como asistente desde el flanco derecho y Swedberg como goleador al batir a Courtois con un disparo de primeras.
Una alegría local que estuvo próxima de ser efímera por la posición antirreglamentaria de Mbappé en el tanto anulado de Vinicius segundos después del 1-1. A este susto, en el continuo intercambio de golpes, el equipo de Vigo replicó con una llegada peligrosa en la que Swedberg centró al área para Iglesias que se quedó cerca de empujar el balón en el 60’.
Para buscar el control del mediocampo en este dinámico partido, Ancelotti introdujo a Modric en lugar de Camavinga en el 63’. Una misma ventana en la que también sustituyó a Valverde por Rodrygo. La entrada del centrocampista croata, que superó a Puskas como el jugador más veterano en jugar con la elástica blanca, tuvo un efecto inmediato, ya que fue influyente en el 1-2 al filtrar un pase al espacio a Vinicius que regateó a Guaita y anotó su quinta diana liguera a puerta vacía.
La escuadra celeste asumió el golpe y fue a por el empate siendo fiel a su estilo alegre de juego. Bamba tuvo dos ocasiones consecutivas frenadas por Courtois, providencial en su segunda parada con su pie izquierdo, y Mingueza se pasó de altura en su diagonal culminada con un zurdazo alto en el 70’.
Tras esta ristra de ocasiones, el club vigués se dio un pequeño respiro durante un par de minutos para encarar el tramo final con la máxima energía posible ante un Madrid que dejó de ser una amenaza en ataque. Con el choque todavía abierto, Alfonso finalizó otro acercamiento con un golpeo a puerta amortiguado por el meta belga.
En el tramo final del encuentro, los dos equipos metieron jugadores frescos: Douvikas, Durán y Damián fueron los cambios del Celta y Ceballos del Real Madrid. Los de Giráldez llevaron la iniciativa en busca del 2-2 que tuvo Douvikas en el descuento al irse por poco su disparo raso.
2 - Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Militao, Rüdiger, Fran García (Mendy, min.69); Tchouaméni, Camavinga (Modric, min.63), Valverde (Rodrygo, min.63); Bellingham y Vinícius y Mbappé.
Goles: 0-1, m.20: Mbappé. 1-1, m.51: Swedberg. 1-2, m.66: Vinicius.
Árbitro: Hernández Hernández (comité canario). Amonestó a Hugo Sotelo (min.82) y Marcos Alonso (min.90) por parte del Celta, y a Lucas Vázquez (min.74) por parte del Real Madrid.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 10 de LaLiga disputado en el estadio Abanca Balaídos ante 24.445 espectadores.