Opinión

No se debe prejubilar la experiencia

Javier Cámara | Jueves 20 de noviembre de 2008
Nuestro ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha dicho que los trabajadores que hayan obtenido la prejubilación no deberían ingresar en las listas del INEM. Entiende que España tiene un problema porque las cifras del paro se engrosan por su culpa.

Lo que yo entiendo es que este Gobierno no sabe qué hacer para “maquillar” unas cifras que se le van a echar encima y que dejan ya a la vista las carencias de la gestión del titular de Economía, Pedro Solbes, y del propio Corbacho.

Como sea, no sé si se debe quitar de las listas del INEM a los prejubilados, lo que sí sé es que no hay que prejubilarlos. Que una persona de 50 años, en plenitud de facultades físicas y mentales, se tenga que jubilar a la fuerza es algo que habría que volver a estudiar.

Bajo la excusa de ahorrar costes, optimizar recursos o renovar plantillas cada año se quedan “en el dique seco” más de 50.000 personas con una edad a la que es muy difícil encontrar un nuevo trabajo. Muy pocos prejubilados se encuentran en esa situación voluntariamente. Para unos es un sueño hecho realidad, pero la mayoría ven reducidos sus ingresos económicos.

El caso es que, como dice el refrán, “todos quisiéramos llegar a viejos pero nadie quiere envejecer”. Y es que, junto a esta merma de ingresos, los prejubilados se enfrentan a unos cambios para los que no estaban preparados mentalmente y eso puede tener consecuencias psicológicas. No deja de ser un hecho contradictorio que cada vez accedamos más tarde a un puesto de trabajo y que, por el contrario, cada vez se nos jubile antes.

La sociedad no puede prescindir de la experiencia, la valía y el saber hacer de un trabajador de 55 años. Hablamos de derrochar talento, de desperdiciar personas con una extensa sabiduría, de malgastar trabajadores competentes y comprometidos.

Y digo yo: ¿Es que nadie desde ninguno de los departamentos competentes va a hacer nada para evitar que se pudra un conocimiento que no podemos despreciar? ¿Nadie se da cuenta de que aceptar una prejubilación a un trabajador al que le restan 15 ó 20 años de actividad es dejar de ser competitivo? ¿No se dan cuenta de que así no avanzamos?

Sinceramente, dilapidar esta fuente segura de buen hacer es un lujo que nuestro país no se puede permitir.

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