Editorial

El cambio climático en España: del calor extremo a los temporales destructivos como el actual

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Miércoles 30 de octubre de 2024

El temporal que azota España ya ha provocado varios muertos y desaparecidos, además de incontables llamadas de auxilio al anegar especialmente el este de la península ibérica. Las lluvias torrenciales y las tormentas eléctricas también han provocado inundaciones, cortes de tráfico, cultivos destrozados e incluso el descarrilamiento de un AVE. El presidente de la Generalidad Valenciana, Carlos Mazón, ha confirmado que se han encontrado ya cadáveres en las zonas que han sufrido las descomunales inundaciones. A esta tragedia, hay que añadir las pérdidas millonarias causadas por la DANA en las casas e infraestructuras de las zonas afectadas.

España es, sin duda, uno de los países más afectados por el cambio climático, que produce un descontrolado calentamiento global del planeta y que está causando estragos en todo el mundo. Este verano, ya ha provocado más de 1.350 muertes en nuestro país por el intenso calor, mientras los embalses han reducido drásticamente sus reservas. La sequía vuelve a amenazar a muchos lugares de nuestra geografía. Pero, inesperadamente, este lunes han dado un vuelco los termómetros con la llegada de una vaguada fría a causa de los vaivenes del clima provocados por ese cambio climático, que ahora está azotando la vertiente mediterránea.

Según el último informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, la comunidad internacional continúa aún muy por debajo de los objetivos del Acuerdo de París de 2015, que proponía limitar la subida de la temperatura a menos de 2 grados. De hecho, si nada cambia, lo más probable es que a finales de este siglo la temperatura media del planeta haya aumentado en 2,8 grados, con consecuencias catastróficas para muchos lugares.

La Cumbre del Clima de Glasgow terminó con un acuerdo de mínimos en el que las 197 naciones del planeta únicamente se comprometieron a "redoblar esfuerzos y repensar sus estrategias" en la COP27. Sin embargo, no se comprometieron los países más contaminantes como Estados Unidos y China, responsables de la mitad de los 32.000 millones de toneladas de gases de efecto invernadero que cada año se emiten a la atmósfera, lo que no parece augurar un futuro halagüeño.

El cambio climático supone la alteración de la composición de la atmósfera global que causa múltiples consecuencias negativas para la naturaleza y la vida como la desertificación, la subida del nivel del mar o las temperaturas extremas. Y, como decíamos, España es uno de los países más amenazados. Sus consecuencias ya son palpables: alargamiento de los veranos en cinco semanas desde los años setenta, según la Agencia Estatal de Meteorología; la disminución de los caudales de los ríos, en algunos casos más del 20 por ciento; la expansión del clima semiárido en unos 30.000 kilómetros cuadrados, y el incremento en frecuencia e intensidad de los temporales como el que ahora nos azota, las olas de calor y las sequías. De seguir así, las previsiones apuntan al agravamiento de estos y otros síntomas como el incremento de las temperaturas máximas y mínimas. Todas las Administraciones, empezando por el Gobierno, están obligadas a enfrentarse a esta tragedia climática. La ecología no puede ser un simple eslogan. Es una obligación.