Los Reyes afrontaron este domingo un tenso encuentro con la indignación de los afectados por las inundaciones provocadas en Valencia tras el paso de la dana. En una visita a Paiporta junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, fueron recibidos con gritos y lanzamiento de barro y objetos.
En medio de la tensión, Sánchez se escabulló del barullo evacuado por su equipo de seguridad mientras tanto Felipe VI como la Reina Letizia buscaban calmar los ánimos acercándose a la población para mostrarles su solidaridad.
La tensión ha ido increscendo, con gritos, insultos y lanzamiento de barro que alcanzó al Rey, la Reina y a un Mazón que continuó junto a los monarcas tras la huida del presidente del Gobierno.
Pese a los intento de evacuación por parte de la Policía, el Rey insistió en querer escuchar a la población y abortó varios intentos para retirarle de las calles.
Con la cara manchada de barro, igual que su abrigo, el Rey ha seguido avanzando por una de las calles principales de esta localidad de la zona cero de la dana y ha tratado de tranquilizar a varios de los voluntarios, muy alterados tras cinco días de desastre por la riada.
La Reina también ha dialogado con algunos de los indignados, mientras que seguían los gritos de 'fuera, fuera' y algunos insultos dirigidos a todas las autoridades.
Aunque en un principio la seguridad ha comenzado a abrir paraguas para evitar la caída de barro a la comitiva, posteriormente los han cerrado mientras que el Rey seguía caminando y deteniéndose a hablar con los voluntarios y vecinos alterados.
La presencia de Don Felipe y Doña Letizia se produce en un domingo donde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha establecido el aviso nivel naranja en el litoral de la provincia de Valencia y el litoral e interior norte de la de Castellón por precipitaciones que podrían acumular 100 litros por metro cuadrado en doce horas.
A pesar de que la idea inicial era acudir primero al Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi), los Reyes se han dirigido directamente a Paiporta, al puesto de mando avanzado.
En Paiporta son al menos sesenta los fallecidos después de que este martes el temporal de lluvias descargara una ingente cantidad de agua en el interior de la provincia, lo que desbordó por completo el barranco del Poyo.
El Rey cree que hay que entender "el enfado y la frustración" manifestada por muchas personas durante su visita, por "lo mal que lo han pasado" y por la dificultad de comprender cómo funcionan los mecanismos para atender emergencias.
Don Felipe se ha expresado de esta forma en el Centro de Emergencias de la Generalitat Valenciana, en L'Eliana (Valencia), donde ha pronunciado unas palabras de agradecimiento a sus trabajadores, tal y como informa en la red social X la Casa del Rey, después de ser trasladado junto a Pedro Sánchez y Carlos Mazón a sus instalaciones tras los incidentes.
Acompañado por la Reina Letizia, el Rey se ha dirigido a los miembros del centro de emergencias, el punto neurálgico donde están presentes todas las instituciones, organismos y fuerzas -ha dicho- que intervienen en este "desastre tan monumental que ha afectado a tantas vidas y tantos modos de vida"
"A esas personas (los afectados) hay que darles esperanza, atenderles la emergencia, pero también garantizarles que el Estado en toda su plenitud está presente", ha subrayado el monarca, quien también se ha mostrado convencido de que la situación "cada día va a ir a mejor".
"No es especulativo. Creo que los medios van creciendo y la eficacia también va creciendo", ha asegurado.
Don Felipe ha transmitido la importancia de lo que están haciendo "cada hora, cada minuto desde que se produjo la emergencia" estos efectivos, y también lo importante que es -ha incidido- "que la gente perciba que los mecanismos del Estado en los distintos niveles están funcionando".
También ha agradecido la "enorme contribución de personas de todo tipo", aunque ha reconocido que "organizarlo, gestionarlo no es fácil".
"Gracias por el esfuerzo. Sé que son días agotadores, que no hay horas, no hay minutos y hay mucha necesidad que atender. Ánimo, adelante", ha concluido.