El Atlético ha dado este domingo un paso adelante importante. Desde agosto sólo había ganado dos partidos con comodidad, en las visitas de Valencia y Leganés. Por eso el 2-0 con el que han derrotado esta tarde a Las Palmas en el Metropolitano cobra un peso específico. También gozan de relevancia el nombre del autor del primer gol y el hecho de haber regresado al tercer puesto en LaLiga (si bien el Villarreal tiene un encuentro menos por las consecuencias de la dana en la Comunidad Valenciana). Sea como fuere, los colchoneros parecen haber dejado atrás las dudas y la inseguridad mental que les ha torpedeado el paso en el terreno doméstico y en Europa. Ahora, con las piezas mejor encajadas, el viento sopla de manera diferente.
Diego Pablo Simeone sabe que al equipo y a la afición le hace falta un impulso nuevo. Los fichajes todavía no se han asentado del todo en la dinámica y los veteranos del barco no están atravesando el mejor momento de sus carreras deportivas. En este sentido, la irrupción atronadora de su hijo Giuliano sirve como galvanizador del grupo. Corre y se entrega con la pasión del canterano y la sangre energética de su padre. Sólo por esta conjunción se entiende su titularidad en el costado diestro del centro del campo. El menor de la familia quiere tumbar la puerta con un rayo y ese ímpetu contagia. Para siempre recordará esta fecha por ser la primera en la que marcó con su equipo y le dio el triunfo a sus compañeros -el jueves ya había provocado el penalti que esquivó el desastre en Vic-.
Antes, los rojiblancos construyeron bien la senda hacia la victoria. Al fin saltaron al verde los locales con la tensión y la intención que demanda la élite. En el camino quedaron esas primeras partes tenebrosas del pasado cercano. Acapararon la posesión ante un bloque canario que lució desdibujado. Aterrizaron en la capital después de sumar sus dos primeros triunfos del curso, con el técnico Diego Martínez a los mandos, pero sufrieron de lo lindo para hacer jugar a creativos distinguidos como Moleiro, Kirian, Campaña y el atacante Fábio Silva. El esfuerzo defensivo madrileño gobernó y antes del descanso sólo le faltó concreción para disfrutar de una ventaja en el marcador.
La movilidad de atacantes como Griezmann y Julián Álvarez abre sendas de avance, mas las acciones derivaban en centros de Javi Galán, por la izquierda, y Giuliano Simeone, por la diestra, que no localizaban el remate adecuado. Sí consiguieron que los isleños no lanzaran contragolpes peligrosos más allá de alguna salida. El único incomodo para Jan Oblak fue el intento de Fabio Silva que el meta esloveno conjugó con jerarquía. Todo lo demás ocurrió en el territorio visitante. En el minuto 37 Nahuel Molina -devenido en central derecho dentro de la zaga de tres rojiblanca- subió y metió un pase al hueco para que Giuliano batiese a Cillessen con un chut cruzado. Y al 1-0 le siguió el disparo de Griezmann que escupió el larguero. La UD no llegó sin rasguños a los vestuarios pero pudo ser peor, ya que los locales reclamaron un posible penalti por mano del central McKenna.
La diana soltó aún más al Atlético. Las semanas de zozobra generan necesidad de calma, de un partido tranquilo. Esa inquietud memorizada llevó al 'Cholo' a agitar la mezcla en el intermedio, dando entrada a Gallagher y a De Paul por los grises Samuel Lino y Pablo Barrios. Atinó de plano porque el cerebro nacido en Sarandí elevó el juego de su delegación. Él y Molina se saben señalados y esta vez jugaron con ansia reivindicativa. Lo pagó un sistema canario que no volvió a tirar a portería y que sólo forzó un córner en todo el encuentro. El conjunto favorito, por el contrario, emitió 15 remates y lanzó nueve saques de esquina. Poco que añadir. El mejor visitante fue Essugo por su esfuerzo y nadie más sacó la cabeza. Para colmo se lesionó su guardameta y hubo de comparecer Dinko Horkas.
La tribuna festejó la plácida sobremesa sin sustos y encandilados por la actitud de Giuliano. Con facilidad se ha ganado a un público ávido de caras nuevas que enganchen. El fluir del fútbol encontró a Ángel Correa y a Lenglet rematando sin éxito en un decantar sosegado del minutaje. La inacción ofensiva visitante favoreció el control total de los madrileños, que dieron carpetazo al resultado en el minuto 83, cuando De Paul inventó con pase en profundidad soberbio y Alexander Sorloth ajustó su zurdazo al poste para el 2-0. Fiesta en la grada. Este mediodía vieron brillar a algunos de los sospechosos habituales y al noruego que ha venido para superar a Morata. El miércoles, ante el PSG de Luis Enrique, asistirán a otro examen de consistencia.
2 - Atlético: Oblak; Giuliano (Witsel, m. 84), Molina, Giménez, Lenglet, Javi Galán (Reinildo, m. 84); Pablo Barrios (De Paul, m. 46), Koke, Lino (Gallagher, m. 46); Griezmann (Sorloth, m. 64) y Julián Alvarez (Correa, m. 64).
0 - Las Palmas: Cillessen (Dinko Horkas, m. 58); Viti, Álex Suárez (Mika Marmol, m. 82), McKenna, Álex Muñoz; Sandro (McBurnie, m. 64), Essugo, Campaña (Javi Muñoz, m. 64), Kirian (Manu Fuster, m. 87), Moleiro; Fábio Silva (Mata, m. 87).
Goles: 1-0, m. 37: Giuliano Simeone. 2-0, m. 83: Sorloth.
Árbitro: De Burgos Bengoetxea (C. Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Lenglet (m.73) y Viti (m.88).
Incidencias: partido correspondiente a la duodécima jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Riyadh Air Metropolitano ante 56.610 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio, con el himno de la Comunidad Valenciana de fondo, en memoria de los fallecidos por las inundaciones provocadas por la dana. Además, los jugadores del equipo rojiblanco portaron durante ese momento las pancartas de la Peña Atlética Centenario Paiporta y la Peña Atlético El Paradón de Utiel, dos de las zonas devastadas por este suceso.