PSOE y Sumar han llegado a un acuerdo sobre el nuevo hachazo fiscal que pretende impulsar el Gobierno, por el que se eliminará la exención de la que ahora disfrutan los seguros de salud privados y se creará un impuesto para los bienes de lujo, pero renuncian a convertir en impuesto el gravamen energético, según fuentes de Sumar.
El anuncio de este acuerdo llega minutos después de la desconvocatoria de la Comisión de Hacienda del Congreso que iba a debatir este paquete fiscal, introducido a través de enmiendas a la ley del tipo mínimo de las multinacionales, por lo que todo apunta a que no se ha logrado un acuerdo con el resto de los grupos.
El Gobierno había llegado a un acuerdo con PNV y Junts sobre el paquete fiscal que implicaba mantener el impuesto bancario pero dejar caer el energético, algo a lo que se oponen varios de los socios parlamentarios, entre ellos Sumar, Podemos, ERC o Bildu, cuyos votos son imprescindibles para sacar la iniciativa adelante.
El acuerdo conocido este lunes supone la renuncia de Sumar al impuesto energético -a cambio de otras de sus reivindicaciones, como eliminar la exención fiscal a las primas de seguros privados sanitarios-, una decisión que por el momento parece que no han tomado el resto de las formaciones, por lo que todo el paquete fiscal está en el aire.
De hecho, tras desconvocar la sesión prevista para esta tarde, la Mesa de la Comisión de Hacienda se encuentra reunida para decidir cuáles serán los siguientes pasos que seguirá la ley.
El acuerdo también pretende elevar la fiscalidad del ahorro para rentas de más de 300.000 euros -pasaría del 28% al 30% en lugar de al 29%, como preveía la propuesta socialista- e introducir un IVA del 21% para los apartamentos turísticos -algo que en la propuesta del PSOE solo se planteaba como un impulso para modificar la directiva europea de este impuesto-.
El acuerdo recoge otras iniciativas, como suprimir el régimen fiscal especial de las socimis (sociedades anónimas cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario), desplegar el Estatuto del Artista o mejorar la fiscalidad de las cooperativas.
Asimismo, el pacto recoge algunas de las medidas propuestas por el PSOE, como el impuesto a la banca, un tipo mínimo del 15% para las multinacionales y grandes empresas, una subida de los impuestos para tabaco y vapeadores, y modificaciones legales para paliar los efectos de la anulación de las reformas del impuesto de sociedades del PP.
En la práctica, esto da al PSOE algunos días de margen, hasta el próximo jueves, para seguir negociando con ERC, EH Bildu, BNG y Podemos su apoyo, ya que sus votos son imprescindibles.
Por el momento, ERC ha reiterado que no apoyará unas medidas que entiende que benefician a banca y energéticas y ha instado al Gobierno a "volver a negociar" para encontrar "un punto de equilibrio".
En ese mismo sentido, Podemos ha tachado de "vergonzoso" que se quiera renunciar al impuesto a las grandes energéticas cuando se necesitan recursos para reforzar lo público, en especial tras la dana.
Vox, por su parte, ha denunciado el "uso partidista de las instituciones por el Gobierno" al desconvocar una comisión por falta de apoyos.
La comisión volverá a reunirse este jueves para debatir las enmiendas, por lo que el dictamen ya no se votará en el Pleno de esta semana, como estaba previsto, sino en el de la próxima, lo que supone apurar al máximo el plazo para que estas normas tributarias estén en vigor antes del 1 de enero de 2025.