El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha expuesto este sábado las cinco pautas de actuación que va a seguir para afrontar la crisis económica y con las que ha dicho que los ciudadanos deben saber que el Ejecutivo no va a esperar a que llegue la recuperación, sino que va a traerla.
Zapatero ha dedicado a la actual situación económica el grueso de su intervención ante la primera reunión del Comité Federal del PSOE tras el Congreso del partido celebrado el pasado mes de julio. En ésta, ha hecho pública la que para él es receta indispensable para superar la crisis. El jefe de Ejecutivo ha resumido los cinco pilares para afrontar la situación: "dar la cara y estar permanentemente al frente, no vacilar en usar el impulso público a la reactivación, garantizar la protección y la cohesión sociales, contar con sindicatos, empresarios y otros partidos, y participar activamente en la gestación de una respuesta internacional coordinada".
Zapatero, que ya ha reconocido que el déficit de las cuentas públicas superará previsiblemente el 3% del PIB como permite la UE en momentos de crisis, ha adelantado que la actuación de su Gobierno contra la crisis se centrará en cinco líneas, empezando por "dar la cara", que es la "principal obligación del Gobierno". "En democracia el Gobierno es siempre responsable ante los ciudadanos, de lo que depende de él pero incluso de lo que está más lejos de su alcance", ha afirmado recordando que el día 27 comparecerá en el Congreso para presentar nuevas medidas económicas.
En este sentido, ha adelantado que las medidas se centrarán en movilizar recursos públicos "a corto plazo" para acelerar la construcción de infraestructuras y promover la rehabilitación de viviendas y la mejora de entornos urbanos. "Actuaciones rápidas y muy vinculadas a los entornos locales", ha concluido, para tener más impacto en la creación de empleo.
En segundo lugar, ha subrayado que ante la "debilidad de los mercados" corresponde a los poderes públicos tomar medidas para reactivar la economía. "Vamos a utilizar todo el margen del que disponemos para ello, todo el margen que nos otorgan nuestras cuentas públicas, con plena determinación", ha añadido, pero incidió en que "serán medidas de carácter coyuntural".
Como tercer punto de su acción contra la crisis ha destacado la protección social a los más vulnerables para "preservar la cohesión" y, en cuarto lugar, la concertación con empresarios y sindicatos, insistiendo en que no aprobará "contra su voluntad" medidas que afecten al mercado de trabajo. En este punto, ha recalcado que persistirá en su esfuerzo de ampliar la concertación a los partidos políticos, con los que intentará "buscar acuerdos" y también a las entidades financieras y sectores industriales.
Como quinta línea de actuación, ha afirmado que dado que esta crisis es "la primera verdaderamente global" la respuesta "sólo puede ser global" y por eso España debe estar en los organismos internacionales donde se elaborará la respuesta, empezando por la UE. "Es comprensible que haya incertidumbre, sobre las consecuencias de la recesión, sobre cuándo podremos empezar a remontar y a qué velocidad", ha admitido el jefe del Ejecutivo. Así, ha añadido que los socialistas no pueden "cambiar este escenario" pero sí pueden y deben transmitir a los ciudadanos cómo van a actuar.