Opinión

Es urgente cuidar la Tierra

TRIBUNA

Alieto Guadagni | Domingo 17 de noviembre de 2024

En la capital de Azerbaiyán, Bakú, tiene lugar la cumbre anual del clima (COP 29). que había comenzado con las alarmas sonando cuando la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó sobre los cambios en el calentamiento en la atmósfera por los gases de efecto invernadero de larga duración, con preocupantes mensajes Ya se realizaron 29 reuniones COP de casi 200 naciones convocadas por Naciones Unidas, pero las evidencias no son alentadoras ya que actualmente se emiten casi 50 por ciento más CO2 que en 1995 cuando se realizó la COP-1-

Los años 2015-2024 marcarán la década más calurosa jamás registrada, con una pérdida acelerada de hielo glaciar, un aumento del nivel del mar y el calentamiento de los océanos. Las condiciones meteorológicas extremas están causando importantes trastornos a comunidades y economías de todo el mundo. Varios informes de las Naciones Unidas indican que el mundo debe reducir las emisiones contaminantes en un 42% para 2030 para limitar el calentamiento

Las negociaciones internacionales no son fáciles ya que hay grandes diferencias entre las emisiones por país y por habitante China lidera las emisiones totales (30 por ciento del total mundial),seguido por Estados Unidos (11) India (8) , UE (6) y Rusia (5)., es decir 60 por ciento del total mundial. Señalemos que 45 países menos desarrollados representan apenas 1,2 por ciento de este total mundial.

Las consecuencias negativas del cambio climático han estado fuera de la ponderación económica del desarrollo y la inversión, por la simple razón que no se ha incluido el costo de los efectos perjudiciales que este cambio tiene en la salud, la producción, el hábitat e incluso en la viabilidad de ciertas naciones que son vulnerables. Ya es científicamente evidente que esta externalidad negativa mundial pone en riesgo el clima, que es un bien público global, por esta razón el reconocimiento o la negación de esta externalidad es crucial a la hora de tratarla. El negacionismo de grupos empresariales energéticos que defienden sus intereses es funcional al agravamiento de la externalidad climática, afectando grupos vulnerables del propio país y de otros países y las futuras generaciones.

La COP-1 tuvo lugar en el año 1995., ya se han realizado 29 reuniones entre las naciones pero desde entonces las emisiones contaminantes aumentaron el 46 por ciento. No ha habido progresos ya que no ha sido posible coordinar una actitud eficaz por parte de quienes lideran las contaminaciones, recordando que apenas dos participantes en estas reuniones, de casi 200 naciones, representan 41 por ciento de las emisiones totales (China, USA,), por eso sin ellos no habrá solución a la amenaza que enfrentamos, la posible salida de Estados Unidos del Acuerdo de París podría tener un impacto negativo en el proceso de negociación climática de la ONU.

Con Estados Unidos el segundo mayor emisor del mundo posiblemente ahora con Trump fuera del Acuerdo de París, la presión para que otros países aumenten sus esfuerzos es mucho menor. Además es preocupante la científicamente infundada posición del gobierno argentino que decidió abandonar intempestivamente la actual reunión internacional en Bakú.