El personal médico de Kamal Adwan es quien está sacando a las víctimas de los escombros con sus propias manos debido a la falta de equipo y personal de rescate, según un comunicado del centro, en el que también denuncian que solo pueden proporcionar primeros auxilios debido a la falta de cirujanos especializados. "El hospital se convertirá en una fosa común si no hay una intervención urgente de las instituciones internacionales y no se introducen suministros médicos", sentenció su director, Hosam Abu Safiya.
El centro fue allanado por tropas israelíes en octubre y el Ejército arrestó a más de 40 pacientes y personal médico, además de bombardear sus generadores de oxígeno.
El ataque de esta madrugada en Beit Lahia ocurrió horas después de otro bombardeo israelí, que causó 22 muertos, en el barrio de Sheikh Radwan, a unos tres kilómetros al noroeste de ciudad de Gaza.