Sánchez ha hecho este análisis de la situación que está viviendo el Gobierno ante la actitud de la oposición y la serie de asuntos judiciales que le afectan, como el caso Koldo y las declaraciones del empresario Víctor de Aldama o la investigación a su esposa, Begoña Gómez, en una conversación informal con periodistas durante la recepción en el Congreso con motivo del Día de la Constitución. El jefe del Ejecutivo ha garantizado que está tranquilo ante todo ello porque ha recalcado que preside un Gobierno limpio, y ha subrayado que, frente a quienes dicen que está en Moncloa resistiendo, lo que está haciendo es avanzar en políticas progresistas. "Yo no resisto en el Gobierno. Estoy avanzando. Gobernar es avanzar y es lo que estoy haciendo", ha comentado a los informadores.
Ha recordado que cuando se tomó en abril los cinco días de reflexión para decidir si continuaba o no en el cargo, ya advirtió de que el acoso que estaban sufriendo en ese momento tanto él como su familia y su Gobierno, iba a aumentar. Todo ello ha reconocido que genera ruido, pero se ha mostrado seguro de que el tiempo pondrá las cosas en su sitio y de que esa estrategia de la derecha política, mediática y judicial está condenada al fracaso. Pero además, ese acoso al Gobierno ha dicho que va a ser un elemento más de apoyo de los votantes progresistas al Ejecutivo porque se van a revolver contra esos ataques y van a respaldarle con su voto cuando llegue el momento de las elecciones. Unas elecciones que, en el caso de las generales, ha insistido en que serán cuando toca, en 2027, año en el que serán también la mayoría de comicios autonómicos y las municipales.
Esa reacción contra los ataques al Gobierno desembocará, ha augurado, en que el PSOE recuperará poder territorial y municipal a la vez que podrá seguir manteniéndose al frente del Ejecutivo. Por todo ello ha insistido en su análisis de que cuando llegue "el momento de la verdad", está convencido de que el acoso al Gobierno se va a volver en contra de los que ha calificado de "acosadores", y el "fango y el ruido" que están generando se convertirá en un rechazo contra ellos porque la ciudadanía no está en esa clave.
Para esas elecciones ha señalado que, después del 41 Congreso Federal del PSOE y ante los congresos regionales previstos para los próximos meses, hay que preparar al partido con el fin de que sea competitivo, y ha resaltado que hay ministros que son un activo en muchos territorios. En ese contexto, ha expresado su plena confianza en el ministro de Transformación Digital, Óscar López, para liderar a los socialistas en Madrid y representar una alternativa sólida de izquierdas frente a las políticas de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a quien ha dicho que no ha tenido oportunidad de saludar en la recepción del Congreso. Ante la situación del PSOE andaluz ha destacado que su secretario general, Juan Espadas, está liderando el partido en un momento complejo y ha subrayado que serán los militantes los que decidan en un futuro la cúpula de la organización. A su juicio, enfrente del Gobierno hay una oposición liderada por el PP que sólo tiene como objetivo la destrucción del adversario político.
Tras reprochar a este partido que relevara a Pablo Casado como líder después de denunciar un caso de corrupción en la Comunidad de Madrid, ha lamentado que los gobiernos autonómicos del PP no sean capaces de aprobar presupuestos en sus comunidades al estar sometidos a lo que ha considerado chantajes de Vox como el relativo a la migración. Para Sánchez, no hay precedentes en lo que ha calificado de desplome de Alberto Núñez Feijóo en las encuestas y que cree que demuestra su debilidad tanto de él como de su proyecto político. El presidente del Gobierno ha sacado pecho por la situación que vive España, con crecimiento económico y creación de empleo, y ha considerado que ese momento que está atravesando el país es envidiable salvo en materia de vivienda.
Respecto a la situación en la Comunidad Valenciana ha asegurado que el Gobierno seguirá colaborando con la Generalitat, y sobre movimientos políticos que pueda haber en la comunidad ante la gestión de su presidente, Carlos Mazón, ha emplazado a lo que decidan sus compañeros del PSOE valenciano.
Sánchez ha garantizado que el Gobierno presentará a principios de año los presupuestos generales del Estado para su tramitación en el Parlamento. Ha señalado que se está trabajando con los grupos parlamentarios en la senda de estabilidad, paso previo a las cuentas públicas para 2025, y que las negociaciones con sus socios son discretas. Sánchez se ha referido en concreto a ERC, formación que aún no ha cerrado su pugna por el liderazgo tras la primera vuelta de sus comicios, para indicar que el entendimiento es sólido y que hay que esperar a que resuelvan el proceso abierto tras quedarse Oriol Junqueras a las puertas de retomar la presidencia del partido. Ha asegurado, en todo, caso que cuando se llegue a acuerdos se darán a conocer.
Fuentes del Ejecutivo han confirmado también que la senda de estabilidad se volverá a llevar al Congreso pero si no hubiera acuerdo, insisten, se mantendrían los objetivos de déficit actualmente vigentes, que son más estrictos con comunidades autónomas y ayuntamientos. En cualquier caso, en el Gobierno se muestran convencidos de que habrá presupuestos en el primer trimestre del 2025, lo que no impedirá que automáticamente el día 1 de enero entren en vigor, prorrogados, los del 2023, ya que en 2024 no hubo tampoco nuevas cuentas públicas. Las mismas fuentes han coincidido en que hay que respetar los tiempos de ERC y han asegurado que las relaciones con Junts han mejorado en las últimas semanas, sobre todo después de la dura negociación para el paquete fiscal, que ha hecho, dicen en el Gobierno, generar una mayor confianza con sus socios.