AL AIRE LIBRE

VÍA CRUCIS JUDICIAL

Luis María ANSON | Lunes 16 de diciembre de 2024
De nada han servido sus improperios contra jueces y magistrados; de nada su descalificación a la...

De nada han servido sus improperios contra jueces y magistrados; de nada su descalificación a la Justicia española; de nada su agresión a la independencia judicial. Con todos los problemas que el tercer poder del Estado democrático pueda tener, la realidad es que Pedro Sánchez se ha equivocado, que el pueblo español respeta la administración de la Justicia y que la maniobra marxista de descuartizar al poder judicial ha fracasado.

El presidente del Gobierno se enfrentará, todavía no directamente, con la acción de los jueces. Ha comenzado su vía crucis judicial. A pesar de la escasa representación parlamentaria del PSOE sanchista, Pedro Sánchez ha demostrado extraordinaria habilidad para mantenerse en el poder, para comprar a los partidos aliados, para adueñarse de los resortes todos del ejecutivo y el legislativo, reduciendo a Sumar y a Yolanda Díaz Iscariote, que traicionó a Pablo Iglesias, a una pavesa dentro del Gobierno.

No ha podido ni con la acción de los jueces ni con la independencia judicial, si bien muchos observadores subrayan el control que ejerce sobre el Tribunal Constitucional. Los jueces no le van a acosar. No van a actuar de parte. Van sencillamente a administrar Justicia. Y son muchos los que consideran que el resultado del vía crucis que ahora comienza para Pedro Sánchez, conforme a lo que consignan la mayoría de los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales, le hará saltar de la silla curul del palacio de la Moncloa.

No lo creo así. Pedro Sánchez resistirá a los embates judiciales. Sólo una moción de censura puede hacer que se tambalee y caiga. Pero la moción de censura no se hará viable, salvo alguna circunstancia excepcional, si Núñez Feijóo pretende ser elegido presidente del Gobierno por esa vía. La moción de censura para alzarse con la mayoría absoluta deberá proponer a un presidente independiente que se comprometa a la inmediata convocatoria de elecciones generales.

Y que el pueblo decida.