Economía

Merkel y Sarkozy: misma letra pero distinta música contra la crisis

Alemania desconfía del proyecto francés de una respuesta unitaria y coordinada

Lunes 24 de noviembre de 2008
Ambos países quieren que Europa entre en el "camino de la coordinación", según ha declarado el presidente Sarkozy en una rueda de prensa conjunta al término de una reunión entre ambos que precedió al Consejo de Ministros franco-alemán. La canciller alemana, por su parte, ha llamado a evitar toda "precipitación" a la hora de tomar medidas contra la crisis económica.

De este modo, aunque se han esforzado en dar un mensaje común que habla de reformas y de coordinación, los dos líderes han llegado con discursos muy distintos. Mientras que Francia es un Estado muy centralista, Alemania está descentralizada ya que una parte importante de las funciones públicas están en manos de los lander. Esa descentralización impondría límites a la coordinación que busca Nicolas Sarkozy. Una misma letra habla de acción conjunta, pero los dos dirigentes han llegado con músicas distintas: el francés proponiendo una coordinación única europea y la alemana prefiere hablar de evitar la "precipitación" y desconfía de un único plan para todos.

Merkel y Sarkozy coincidieron que una bajada generalizada del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) puede ser la respuesta apropiada para "ciertos países" pero no para Francia y Alemania. El presidente francés ha insistido en varias ocasiones que ambos países han encontrado "más convergencias que diferencias", a pesar de que el Elíseo aspiraba a convencer a la canciller alemana de la conveniencia de elaborar un plan a nivel europeo de reacción frente a la crisis, acuerdo que no se ha alcanzado. Además, ha asegurado que las decisiones alcanzadas hace diez días en Washington en la cumbre del G20 (como se conoce al grupo de países industrializados y emergentes) serán "efectivas" entre finales de marzo y principios de abril.

Pero la crisis no ha agotado la agenda de la reunión, ya que también se han abordado otros asuntos, como el Tratado de Lisboa o la innovación y la investigación como "corazón" del proyecto franco alemán. Por lo que se refiere al Tratado, los dos presidentes han coincidido en estar en la "misma línea".

Los dos han hablado de crecimiento económico, pero siempre matizado por las consideraciones hacia el medio ambiente y la búsqueda de un "crecimiento sostenible". Sarkozy, sin dar pleno contenido a sus palabras, se refirió al plan de rescate estadounidense al sector del automóvil diciendo que Europa "apuesta claramente" por la industria continental y deslizando la crítica de que aquí, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, se imponen estándares de emisiones, con enormes costes para la industria automovilística europea.

Otro de los asuntos encima de la mesa fue el de la defensa y la cumbre de la OTAN que tienen previsto coorganizar Francia, Alemania y la nueva administración estadounidense, liderada por el que será el próximo presidente de EEUU, Barack Obama.

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