AL AIRE LIBRE

PUIGDEMONT JUEGA CON SÁNCHEZ AL RATÓN Y AL GATO

Luis María ANSON | Miércoles 18 de diciembre de 2024
El ratón es el presidente del Gobierno; el gato, el prófugo golpista Carlos Puigdemont...

El ratón es el presidente del Gobierno; el gato, el prófugo golpista Carlos Puigdemont. Pedro Sánchez necesitó los siete escaños de Junts para su investidura y pagó el alto precio de la amnistía, desarticulada después por los jueces. Está claro que hará todo lo posible para comprar esos siete escaños con el fin de aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Puigdemont tontea con el Partido Popular para hacer temblar a la Moncloa. Exige moción de censura, reducción de impuestos y humillaciones varias a las que, genuflexo ante el rebenque secesionista, accede un Sánchez zarandeado por el prófugo como hace el gato juguetón con el ratoncito.

Habrá que partir de esta realidad: mientras Puigdemont se sienta capaz de exprimir a Pedro Sánchez económica y políticamente, el líder socialista sabe que continuará sentado en la poltrona monclovita que es lo que de verdad le interesa. Pero si las encuestas robustecieran la posición de Puigdemont en unas elecciones generales, el sanchismo no descarta que forzará o apoyará una moción de censura, con un presidente independiente: un juez o un sindicalista de prestigio. Se percibe en Moncloa un temblor indisimulable porque Junts es separatista, pero también un partido de centro derecha con fácil interlocución política con los demás partidos liberal conservadores, entre ellos el Partido Popular.

No es una utopía el eventual acuerdo entre el PP y Junts para escabechar a Pedro Sánchez. El prófugo golpista está harto de que el presidente sanchista, a pesar suyo, no haya podido cumplir los compromisos contraídos. En cualquier momento, si las circunstancias electorales le favorecen, Carlos Puigdemont puede echarlo todo a rodar, poniéndose de acuerdo con el Partido Popular para desmontar a Pedro Sánchez con una moción de censura. Seguramente la moción de confianza ha sido una finta. La moción de censura puede ser una realidad que liquidaría la andadura política de Sánchez en la Moncloa porque, a pesar de Tezanos, las encuestas serias parecen inequívocas. La zanahoria independentista tiene sus límites y resulta difícil calibrar hasta dónde llegará Puigdemont que, por el momento, eso sí, se divierte jugando con Pedro Sánchez al ratón y al gato, seguro de sacar al líder socialista suculentas dádivas económicas y políticas.