AL AIRE LIBRE

INOCENCIO ARIAS SE BURLA DE SÁNCHEZ Y ALBARES

Luis María ANSON | Miércoles 08 de enero de 2025
Inocencio Arias es desde hace muchos años una figura destacada de la vida intelectual...

Inocencio Arias es desde hace muchos años una figura destacada de la vida intelectual española. Al margen de sus éxitos políticos y diplomáticos, que han sido muchos, Arias tiene una extraordinaria capacidad para la ironía, la crítica y la disección. Su artículo Albares y el pasmo de España es caviable. Pertenece al estilo del gran artículo que definió la vida española hasta que las nuevas técnicas desdibujaron la tradición periodística.

Inocencio Arias le explica tanto a Albares, como de refilón a Sánchez, que el crédito internacional de España está en horas bajas y que el desdén de los socialistas por etapas relevantes de nuestra historia sólo refleja incultura y sectarismo. España ha escrito una de las tres grandes historias de la Edad Contemporánea. Cuando Felipe II se convirtió en Rey de Portugal, y por tanto de Brasil, Angola, Mozambique, Guinea, Goa, Timor y Macao, ciertamente el sol no se ponía en nuestro imperio. Desdeñar la propia historia es propio de mentes menores. Y establecida la democracia en 1978, Felipe González y José María Aznar supieron colocar a España en lugar relevante en el concierto de las naciones. Ese papel lo hemos perdido. Inocencio Arias resume el sanchismo internacional en tres contundentes párrafos de su gran artículo en ABC.

“En la OTAN renqueamos económicamente y los aliados toman nota. Sánchez es el último de los 31 miembros de la organización en gasto en defensa (un raquítico 1,28 por ciento). Diplomáticos extranjeros me apuntan que es bonito gastar en bienestar, “todos queremos hacerlo”, pero España en defensa es una inconsciente y una ‘gorrona’. Trump lo apuntó.

Lo de Iberoamérica es penoso. Por primera vez un presidente español no acude a una Cumbre Iberoamericana. Recordemos que Sánchez ha insultado a Milei y masajea con Zapatero al demócrata Maduro. En el problema migratorio somos actores secundarios. En la ONU, donde deberíamos intentar entrar en el Consejo de Seguridad en 2026, España no ha hecho los deberes para lograrlo. Otra estampa opaca, anodina.

El vedetismo es irreal, un sueño, pero no descalifiquemos al ministro. Es el autor de aquella frase inmortal: “Mi prioridad total en la Unión Europea es lograr que se utilice el catalán”. Un estadista, como su jefe”.