Opinión

Últimos ladrillos evangélicos

TRIBUNA

Martín-Miguel Rubio Esteban | Viernes 17 de enero de 2025
  • Pnéumata tà akathárta/spiritus inmmundi. Espíritus inmundos. Jesús dará a sus discípulos el poder de liberar a la Humanidad de los espíritus inmundos que trabajan en nuestro corazón contra la paz y el bien. Et dabit illis potestatem spirituum immundorum. El espíritu ( en hebreo ruah ) es un soplo, y en primer lugar el del viento.

  • Toûton…ho Patêr esphrágisen ho theós/hunc…Pater signavit Deus. Dios señaló al Hijo del Hombre como Aquél que nos dará la vida eterna. Operamini non cibum qui perit, sed qui permanet in vitam aeternam, quem Filius hominis dabit vobis; hunc enim Pater signavit Deus.

  • Ésôthen…ek tês kardías…hoi dialogismoí hoi kakoí/ab intus…de corde…malae cogitationes. De dentro del corazón proceden los malos pensamientos ( y toda la ristra de pecados propios de nuestra condición herida ). El mal lo traemos los hombres al mundo por nuestro pecado original; el mundo como creación es puro. Ab intus enim de corde hominum malae cogitationes procedunt: adulteria, fornicationes, homicidia, furta, avaritiae, nequitiae, dolus, impudicitiae, oculus malus, blasphemia, superbia, stultitia. Omnia haec mala ab intus procedunt at communicant hominem. Palabras y comportamientos artificiosos pueden disimular un corazón de malvado en lugar de manifestarlo. El hombre tiene la tremenda posibilidad de aparentar.

  • Éphphathá/Dianoícheti/Adaperire. Ábrete. Nuestros miedos y pecados nos traban la lengua. Abrir la mente es desatarnos de nuestros propios infiernos, que es lo que propiamente nos hace el sacerdote en nombre de Jesús, cuando nos dice “ego te absolvo”.

  • Antállagma tês psychês/commutatio pro anima. Intercambio o venta del alma. No debemos comerciar con nuestra alma como si fuera dinero, representante universal de la riqueza. Si la usamos como al vil metal compraremos cosas sin existir ya nuestra alma. Aut quid dabit homo commutationis pro anima sua?

  • Orgê theoû/ira Dei. La ira de Dios. La ira de Dios castigará la impiedad y la justicia. No siempre en la otra vida. También en ésta. Para tener verdaderamente acceso al amor de Dios, debe acercarse el creyente al misterio de su ira. Querer reducir este misterio a la expresión mítica de una experiencia humana es desconocer lo serio del pecado y lo trágico del amor de Dios. En Jesús se revela la ira de Dios. Jesús no se conduce como un estoico que no se altera jamás; impera con violencia a Satán, amenaza duramente a los demonios, se pone fuera de sí ante la astucia diabólica de los hombres y especialmente de los fariseos, de los que matan a los profetas, de los hipócritas, de los ricos. Arroja a los vendedores del templo. Como la ira de Dios, tampoco la del Cordero es una palabra vana. Revelatur enim ira Dei de caelo super omnem impietatem et iniustitiam.

  • Tà aórata/invisibilia. Las cosas invisibles. Por encima o entre la realidad tangible existe el universo invisible del espíritu.

  • Ársenes en ársesin aschêmosýnên/masculi in másculos turpitudinem. La indecencia de machos con machos. Jesús no aprueba la homosexualidad. Tal cual. Y a pesar de lo políticamente correcto no podemos retorcer las frases. Son claras. Masculi in másculos turpitudinem operantes.

  • Psithyrístai/susurrones. Murmuradores, calumniadores, maldicientes, delatores. A Jesús le parece insoportable la acción que consiste en hablar mal de otros. El diablo en griego viene de la palabra que significa calumnia.

  • Ársen kaì thêly/masculus et femina. Varón y hembra. Dios creó a los hombres distribuidos en varones y hembras. Sólo hay dos sexos. Y Jesús lo subraya con contundencia varias veces. Ab initio autem creaturae masculum et feminam fecit eos Deus.

  • Dynatà/possibilia. Las cosas posibles. Son cosas posibles las cosas que puede hacer el hombre y el universo entendido por el hombre. Pero para Dios no hay diferencia entre dýnata y adýnata ( cosas imposibles ). Omnia enim possibilia sunt apud Deum.

  • Apolýtrôsis/redemptio. Redención. La noción de redención o de rescate ( gr. lytrusthai ), a la que hay que añadir la de “adquisición” ( gr. peripoiêsis ) o de compra ( gr. agoradsein ) está estrechamente ligada en la Biblia con la idea de salvación: designa el medio privilegiado escogido por Dios para salvar a Israel liberándolo de la servidumbre egipcia y constituyéndolo su pueblo particular. Jesús es salvador en cuanto que nos rescata de toda iniquidad y purifica a un pueblo que le pertenece en propiedad a costa de comprarlo con su pasión terrible y muerte. Es así que la Redención es un milagro del Amor. La profetisa Ana habla del Niño a “todos los que aguardaban la redención de Israel”. El término de “redención” no sirve solamente para designar la obra llevada a cabo por Cristo en el Calvario, sino igualmente la obra que realizará al final de los tiempos en el momento de la parousía y de la resurrección gloriosa de los cuerpos, como liberación universal de todos los que fueron oprimidos y humillados desde el principio de la Historia humana. La muerte voluntaria de Jesús, de Dios Hijo, muerte de amor, ha redimido a la humanidad para siempre. Levate capita vestra, quoniam appropinquat redemptio vestra.

  • Hegoúmemos/dux. Caudillo, guía del pueblo, rey del pueblo, jefe carismático. Yahveh reinaba sobre Israel en virtud de la alianza, pero ningún rey humano encarna su presencia en medio de su pueblo. Los judíos siempre han sido sanamente renuentes a la institución monárquica. Así, Oseas condena la misma institución regia. Los reyes terrenales, fornicando con Babilonia y dejándola reinar sobre ellos, participan en la realeza satánica de la bestia. En el cuadro simbólico de los últimos tiempos que traza el Apocalipsis la crisis final se abrirá con una campaña de todos los reyes contra el Cordero: habiendo entregado su poder a la bestia, se reunirán con miras al gran día, pero el Cordero los vencerá. Algunos esperaron que Jesús fuera el dux que liberara a Israel de la opresión extranjera. Cuando después de la multiplicación de los panes quieren las multitudes tomarlo para hacerlo su caudillo, desaparece. El caudillaje de Jesús es universal, no nacional. Ex te enim exiet dux qui regat populum meum Israel.

  • Téknon/Fili. Hijo ( en vocativo ). Emparentado con la raíz del verbo griego tíktô, “dar a luz”. De donde tétoka, “soy madre”. Dios Hijo es carne de la Virgen María. “¿Tú eres el Hijo de Dios? Tú lo has dicho, lo soy”. Revelación paradójica: despojado de todo y aparentemente abandonado por Dios, mantiene Jesús intactas sus reivindicaciones; hasta la muerte permanecerá seguro de su Padre, y de que para su Padre es el HYIOS AGAPÊTÓS, el hijo amado.

  • Iêsoû baptisthentos/Iesu baptizatu. Habiendo sido bautizado Jesús. Jesús, al presentarse para recibir el bautismo de Juan, se somete a la voluntad de su Padre y se sitúa humildemente entre los pecadores. Jesús, para redimirnos, es también carne de pecado, que diría contundente san Pablo. Es el Cordero de Dios que toma así sobre sí mismo el pecado del mundo. El bautismo de Jesús en el Jordán anuncia y prepara su bautismo en la muerte, encuadrando así en dos bautismos su vida pública. Es también lo que quiere decir el evangelista Juan cuando refiere que el agua y la sangre brotaron del costado abierto de Jesús. El bautismo de Jesús por Juan es coronado por la bajada del Espíritu Santo y la proclamación por el Padre celestial, de su filiación divina. Et Iesu baptizato et orante apertum est caelum, et descendit Spiritus sanctus corporali specie columba in ipso.