Viajó el Atlético al sur de Madrid para ampliar su triunfal racha de triunfos en LaLiga. Cuando pisó el césped de Butarque competía en una inercia de 15 victorias seguidas, lo nunca visto en el club del Metropolitano. Los líderes de Primera se medían ante un Leganés inferior desde varios puntos de vista: presupuesto, calidad de sus futbolistas o lugar en la tabla clasificatoria. Pero los 'pepineros', que han regresado este curso a la élite del fútbol español, han demostrado que son un hueso duro si no se aplica la concentración adecuada. No obstante, ya ganaron al Barcelona en Monjuic.
Diego Simeone no especuló en su once inicial. Metió a sus mejores jugadores, a la estructura principal de ese bloque que ha marcado un récord ganador en la entidad. Con Gallagher en el centro del campo y Le Normand instalado en el centro de la zaga. Sabía el argentino de la importancia de estos tres puntos para sostener el liderato y las buenas sensaciones, de modo que ordenó a sus muchachos disponer de la iniciativa, la pelota y las ocasiones de peligro. Y sus jugadores cumplieron en el primer tiempo. Sólo les faltó puntería para inaugurar el marcador.
En la otra bancada, el astuto técnico Borja Jiménez decidió que la mejor manera de hacer frente a los visitantes era obligarles a atacar en estático. En consecuencia, construyó una zaga de cinco piezas en la que el mediocentro Renato Tapia se incustró como tercer central. Por delante colocó un muro musculoso de cuatro centrocampistas, con Yvan Neyou y Seydouba Cissé como comandantes. La idea era resistir desde el orden e intentar pescar una contra como la que desperdició Juan Cruz a los 45 segundos de juego.
Los favoritos asimilaron ese susto inicial y se pusieron a la faena con autoridad. Recuperaban rápido y circulaban el cuero hasta encontrar opciones nítidas de remate. Y esa armonía, sustentada de la distribución de Rodrigo de Paul, fabricó hasta tres disparos que besaron la madera. En el minuto 11 Julián Álvarez topó su chut con el larguero; en el 25, el protagónico Giuliano Simeone filtró un centro y Griezmann lo conectó al poste; y Gallagher también envió al travesaño otro lanzamiento en el minuto 29. Fluía de maravilla la ofensiva colchonera hasta la fase de finalización.
El meta local Marko Dmitrovic resolvió con solvencia el resto de remates oponentes, con destacada actuación ante los chuts de Julián en el 12 y de Griezmann en el 25. Gallagher, Barrios y De Paul también lo intentaron desde fuera, mas sin la dirección adecuada y no localizaron la portería. Así discurrió un primer tiempo en el que, ojo, el Leganés también se estiró y avisó de su capacidad para amenazar. Jan Oblak hubo de intervenir para taparle un mano a mano a Miguel de la Fuente -posterior a un error en el pase de Le Normand, minuto 18- y ante el centro-chut de Cruz pasada la media hora.
Una de las últimas llegadas antes del camino a vestuarios consistió en una falta lateral bien lanzada por Raba y un cabezazo fallido de Sergio González. El capitán, y héroe de aquella gesta contra el gigante de Flick, no acertó pero recordó el veneno que atesora su delegación en el balón parado. Esta faceta les ha dado puntos y en la reanudación les aportaría otra alegría. En el minuto 49 otra jugada nacida de la pizarra de Jiménez fue rematada a la red por Matija Nastasic, que antes había salvado a los suyos al despejar bajo palos un remate de Julián Álvarez. Barrios quedó señalado en el marcaje del central balcánico.
El entrenador local había metido en el campo el oficio de Darko Brasanac y le funcionó la maniobra. Y a partir de ahí aumentó la intensidad defensiva de su guion, cediendo más metros a un Atlético que empezó una contrarreloj de todo inesperada, pues el 'Lega' venía de encajar 11 goles en las precedentes visitas a Butarque de Real Madrid, la Real Sociedad y el Villarreal. Entonces el líder apretó con más empuje que fútbol y sin claridad entre líneas es difícil agrietar una muralla defensiva. Más aún si no dispones de un rematador como Alexander Sorloth, hoy ausente por una lesión.
Los visitantes no habían aprevachado una falta directa desde la frontal y tardaron en acelerar. Un contragolpe con disparo alto de Juan Cruz y la comparecencia de Ángel Correa activaron algo a unos rojiblancos que amontonaron centros laterales, para felicidad de Dmitrovic y los zagueros 'pepineros', que disfrutan en el juego aéreo. El regateador argentino cruzó cerca de la diana un derechazo y abrió el asedio definitivo que copó el desenlace. Ahí, con la tensión por las nubes, el prometedor canterano Adrián Niño casi empató con un golpeo raso desviado por poco y González cometió un penalti por mano en el minuto 90. Asumió la responsabilidad Griezmann y falló. Con ese zurdazo fuera se fracturaron la racha y la confianza de los 'atléticos', y se multiplica el sueño de la permanencia de sus humildes vecinos.
1 - Leganés: Dmitrovic; Rosier, Sergio González, Nastasic, Tapia (Jorge Sáenz, m.71), Javi Hernández (Brasanac, m.46); Dani Raba (Roberto López, m.79), Neyou, Cissé, Juan Cruz; y Miguel de la Fuente (Diego García, m.84).
0 - Atlético de Madrid: Oblak; Molina (Llorente, m.59), Le Normand, Lenglet, Galán (Adrián Niño, m.79); Giuliano (Correa, m.64), De Paul, Barrios (Koke, m.59), Gallagher (Lino, m.46); Griezmann y Julián Álvarez.
Goles: 1-0, m.49: Nastasic.
Árbitro: Mario Melero López (Comité andaluz). Amonestó a Neyou (m.90), del Leganés; y a Barrios (m.43), Galán (m.56), Lenglet (m.69) del Atlético de Madrid.
Incidencias: encuentro correspondiente a la jornada 20 de Laliga EA Sports disputado en el estadio de Butarque ante 12.371 espectadores.