AL AIRE LIBRE

AZNAR PONE A ETA EN SU SITIO

Luis María ANSON | Jueves 23 de enero de 2025
“¿Cómo van a condenar la historia criminal de ETA los mismos que le deben la desaparición de sus adversarios…?”...

“¿Cómo van a condenar la historia criminal de ETA los mismos que le deben la desaparición de sus adversarios…?”, se pregunta José María Aznar en el excelente artículo que publica hoy en el diario ABC. Gregorio Ordóñez, Fernando Buesa, Enrique de las Casas, Fernando Múgica y tantos otros políticos vascos de relieve vertebrarían ahora la vida política en aquella Comunidad Autónoma. Asesinados por ETA, el camino quedó despejado para los etarras y los proetarras, cuando decidieran dejar de matar, incorporándose a la actividad política.

“ETA -según Aznar- no mataba por enajenación, sin propósito ulterior: mataba para desmoralizar a la sociedad en su conjunto y provocar el desistimiento y la claudicación del Gobierno de turno. El miedo, el terror, estaba puesto al servicio de un fin muy concreto: doblegar voluntades para imponer una pretensión política nacionalista y totalitaria”. Los sucesores políticos de ETA no han condenado uno solo de los 853 asesinatos que la banda consumó. Y los etarras se refugian en una “impunidad histórica” que algunos sectores de la sociedad española han aceptado, sobre todo ahora que los escaños proetarras en el Congreso de los Diputados resultan imprescindibles para mantener estable el Gobierno sanchista.

“Blanquear su pasado para obtener mezquinas contrapartidas partidistas -concluye José María Aznar- es dilapidar el enorme caudal de dignidad ciudadana que representa la memoria de Gregorio Ordóñez y la de todas las víctimas del terrorismo”. Víctimas referenciales de la democracia española porque “murieron por la libertad de todos”.

Aznar, en fin, se mantiene en plena forma. Fue un milagro que saliera ileso del atentado que contra él perpetró ETA y le asiste la autoridad moral necesaria para escribir lo que ha escrito, para denunciar a los que pretenden que se olvide una de las páginas más crueles de la Historia de España.