AL AIRE LIBRE

PREMIO NACIONAL DE LOS TOROS COMO EXPRESIÓN DE LA CULTURA

Luis María ANSON | Viernes 31 de enero de 2025
Desde Picasso y Goya hasta Ortega y Gasset y Pérez de Ayala, la tauromaquia...

Desde Picasso y Goya hasta Ortega y Gasset y Pérez de Ayala, la tauromaquia se encuentra en el centro cultural de España y de otros países, como Francia, Colombia, Ecuador o Perú. Es importante su contribución a la economía nacional, a la creación de puestos de trabajo, a la atracción del turismo, pero con diferencia lo más relevante es que los toros vibran culturalmente en la ópera, en el teatro, en la novela, en la pintura, en la escultura, en la poesía… Se cuentan por millares las manifestaciones culturales de los toros en los dos últimos siglos.

Así que, frente a ciertas cutreces administrativas, frente a determinadas ideologías excluyentes, hay que aplaudir a Isabel Díaz Ayuso por reverdecer el Premio Nacional de Tauromaquia. El sectarismo de algún político prosanchista se ha rendido ante la espléndida realidad de la fiesta nacional, vertebrada por las nuevas generaciones. Mientras no se prohíba, por ejemplo, la pesca deportiva del lucio en toda Europa será incongruente cualquier campaña contra los toros que aportan puestos de trabajo, iniciativa empresarial, satisfacción pública, movimiento económico y lo que es más importante, manifestación cultural. La primera inteligencia del siglo XX español, José Ortega y Gasset escribió lúcidamente sobre los toros y su descarga cultural en la vida española. Victorino Martín, el ganadero incorruptible y el Juli, torero de época que hubiera encandilado a Hemingway y a Federico García Lorca, a Orson Wells y a Rafael Alberti, se alzan con unos premios que honran a quienes los reciben y a quienes los otorgan.

A lo largo de mi dilatada vida profesional, he escrito centenares de artículos sobre la fiesta cultural de los toros y he dedicado a sus manifestaciones lugar preferente en el periódico, siempre dentro de la sección de Cultura. Y coincido, por cierto, con Pedro Rollán, presidente del Senado, que ha escrito: “Gracias a la prohibición de Urtasun, la tauromaquia está teniendo un rejuvenecimiento y un refortalecimiento que hacía tiempo que no tenía lugar. Ministro, gracias, muchísimas gracias”.