Organizado por la asociación de familiares de guardias civiles 'Nuestro corazón por bandera', una ofrenda floral en las aguas del puerto de Barbate en las que Miguel Ángel González y David Pérez Carracedo perdieron su vida el 9 de febrero de 2024 ha simbolizado el clamor de sus familias y compañeros por que sus muertes no sean en vano, se haga justicia y se dote de más medios a la lucha contra el narco en la zona.
Una veintena de guardias civiles con sus uniformes ha participado en este acto, en el que se han tirado a las aguas del puerto también cuatro claveles rojos en homenaje a los cuatro supervivientes de aquella tragedia, cuatro agentes que iban con los fallecidos en la zódiac que fue embestida por una narcolancha.
Daniela Pérez, de 18 años e hija de uno de los supervivientes, ha relatado que hoy es día especialmente duro para las familias y los supervivientes que "ya no van a volver a ser los mismos" y, como todos los intervinientes del acto, ha pedido que se pongan medios para que "nunca más vuelva a pasar esto".
Este emotivo homenaje cuando se cumple el primer aniversario de este suceso que conmocionó a España y puso de manifiesto la peligrosidad de la lucha contra el narco, ha coincidido este mismo domingo en Barbate con el responso e incineración de un vecino de la localidad con antecedentes por tráfico de estupefacientes y que murió el pasado viernes en una persecución de la Guardia Civil en aguas de Tarifa.