En un comunicado difundido por su oficina, apuntó que tanto ella como el presidente están "entusiasmados" por abrir su residencia "a aquellos interesados en la extraordinaria historia de este emblemático y hermoso lugar".
"Hay mucho que aprender sobre la Presidencia estadounidense, las Primeras Familias que han vivido aquí y la rica historia de nuestra nación a partir de una experiencia de primera mano en la Casa Blanca", dijo. Se trata, añadió, de una oportunidad "única" y de una tradición que quieren mantener.
Desde el pasado diciembre, coincidiendo con la etapa de transición presidencial, se habían interrumpido las reservas a esos tours por el interior del edificio.
Las peticiones para visitar a la Casa Blanca deben ser enviadas a través del representante en el Congreso del estado de residencia de la persona interesada, en el caso de los ciudadanos estadounidenses, mientras que los extranjeros tienen que realizar la petición a través de las embajadas de sus países. Esas visitas autoguiadas suelen durar 45 minutos y según precisa el comunicado estarán disponibles desde las 07.30 hasta las 11.30 hora local de martes a jueves, y de las 07.30 a las 13.30 de viernes a sábado, a excepción de las vacaciones federales y otros días puntuales.