La primera sorpresa de la Copa del Rey se produjo en su primer día de competición. El Tenerife se tomó la revancha ante el Barça y le eliminó con una remontada espectacular.
Liderado por un Marcelinho estelar, los de Txus Vidorreta dieron la campanada en cuartos de final y se citan con el Unicaja en las semifinales del sábado.
Tenerife y Barça se volvían a cruzar en la Copa del Rey. En la edición pasada, los azulgranas aplastaron a los tinerfeños en semifinales. Para este choque, Peñarroya recuperó a Anderson y el elenco local podía contar con un histórico Marcelinho, el jugador más veterano en disputar esta competición.
El partido empezó con mucho ritmo. Fue un brutal intercambio de golpes. Si el Tenerife comenzó sumando desde el perímetro, el cuadro azulgrana replicaba tanto por dentro como por fuera. Parra y Fitipalndo destacaron en un encuentro de ida y vuelta.
Los dos equipos estuvieron acertados en el primer cuarto. Ambos completaron ataques eléctricos y no se daban un respiro. Tras intercalarse canastas, el bloque blaugrana comenzó a imponer su juego. Los de Vidorreta no pudieron seguir el ritmo de su rival que cogió ventaja en el tramo final del primer cuarto. La versatilidad de Satoransky y el desacierto influyeron en el resultado.
La profundidad de banquillo elevó la renta del Barcelona. Brizuela brilló ante un Tenerife errático al que le costaba igualar el ritmo de su contrincante. El cuadro 'culé' hizo historia al protagonizar el primer cuarto más anotador de la competición copera con 33 puntos.
Los dos elencos retomaron su pulso en el segundo cuarto. El conjunto insular tuvo más dificultades para anotar en estático por la defensa zonal de un Barça que bajó su eficacia ofensiva debido a la solidez del bloque tinerfeño.
Las interrupciones seguidas por faltas ralentizaron un segundo tiempo que subió de revoluciones tras una protesta de Vidorreta a una falta. Tras este episodio, la escuadra canaria intentó someter, pero le costaba sumar por la solidaridad defensiva de su rival.
El equipo barcelonés aceleró en los minutos finales del primer tiempo. Su acierto perimetral (siete triples encestados de 12 intentos) aportó puntos sin desmotivar a un Tenerife que, espoleado por su público, se enganchó al envite con un triple de Fitipaldo que provocó el tiempo muerto de Peñarroya (40-47 a falta de 2:26).
El bloque aurinegro se agarró al gran momento de Fitipaldo para reducir distancias. Se situó a siete puntos de la igualada. "Sí se puede" coreó la afición canaria cuando los jugadores se marcharon al descanso.
La lesión de Punter fue la nota negativa para el Barcelona. El escolta estadounidense, en su debut copero, se lesionó tras una mala conducción y Peñarroya lo reemplazó por Brizuela al comienzo del tercer cuarto.
El Barça supo recomponerse a la baja de una de sus estrellas y la dirección del juego quedó en las manos de Satoransky, Brizuela y Núñez. Los interiores no conseguieron consolidar el dominio blaugrana porque el club tinerfeño, más agresivo en la recuperación, niveló este tramo del partido gracias a su poderío interior en la pintura.
Peñarroya señaló a Núñez, sustituido por Satoransky tras una pérdida del base español. Con el checo de nuevo en el parqué, el Gran Canaria Arena se hizo notar al situarse el Tenerife a cuatro puntos de empatar el partido. Una penetración de Fernández provocó el subidón de los locales, más cerca de la remontada.
El combinado catalán enfrió los ánimos locales firmando un 0-5 de parcial, clave para irse al último cuarto con siete puntos de ventaja.
El perímetro fue la baza del cuadro de Vidorreta para apretar al Barça, impreciso y poco fluido en su juego asociativo durante los primeros minutos del último cuarto. La defensa contribuyó al atasco de los blaugranas.
"Sí se puede" volvía a escucharse en el pabellón canario, muy volcado con el Tenerife esta noche. Los aurinegros dieron la vuelta gracias a una canasta de Marcelinho, que obligó al tiempo muerto de Peñarroya tras encajar su equipo un parcial de 10-2 (76-75 a falta de 6:18).
El choque encaró su recta final con máxima emoción. Marcelinho exhibió su calidad y volvió a poner delante a un Tenerife que fue capaz de fabricar tiros liberados, claves en la ventaja canaria. El Barça estaba contra las cuerdas: estaba a siete puntos a menos de tres minutos para la conclusión.
El rebote cambió de dueño. Los de Vidorreta ganaron segundos con más de un rebote y supieron gestionar su ventaja con sufrimiento para firmar otra debacle de un Barça irregular.
86. Barça (33+21+19+13): Satoransky (17), Punter (7), Parra (9), Parker (11), Fall (6) -equipo inicial- Hernangómez (4), Núñez (8), Brizuela (7), Metu (9), Abrines (5) y Anderson (3).
Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Iyán González. Eliminaron con cinco faltas a Brizuela (min.40). Señalaron falta técnica al entrenador Txus Vidorreta (min.15)
Incidencias: segundo partido de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Gran Canaria Arena ante 9.152 espectadores.